11/19/2007

La Profecía de Daniel 2

¡AHORA SÉ QUE HAY UN DIOS EN EL CIELO!

Lea: Daniel 2.

Considera: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Dan. 2:44).

Pensamiento clave: Un joven, acuciado con preguntas acerca de Dios, confrontó a un cristiano y le dijo: “¡Le daré una hora para demostrarme que Dios existe!” El crisstiano, sin vacilación, lo llevó a Daniel 2. Cuando terminó de repasar el capítulo, el joven confesó: “¡Ahora sé que hay un Dios en el cielo!”.

INTRODUCCION

"En los anales de la historia humana, el crecimiento de las naciones, el levantamiento y la caída de los imperios, parecen depender de la voluntad y proezas del hombre. Los sucesos parecen ser determinados, en gran parte, por su poder, ambición, o capricho. Pero en la Palabra de Dios se descorre el velo, y contemplamos detrás, encima, y entre la trama y urdimbre de los intereses, las pasiones y el poder de los hombres los agentes del Ser misericordioso, que ejecutan silenciosa y pacientemente los consejos de la voluntad de Dios" (La educación, p. 169).
A menudo decimos que la historia se repite, sin pensar necesariamente en lo que implica tal declaración Desde luego, algunos creen que la historia se mueve en círculos: Otros pueden modificar el concepto, y afirmar que la historia progresa en espiral. Pero la Biblia reconoce una sola clase de historia, la que tiene un comienzo y un fin, y que conduce al cumplimiento de un blanco predeterminado. El propósito de la historia es la destrucción del mal y la restauración del eterno reino divino de paz y justicia.


OBJETIVOS

1. Analizar la relevancia y la importancia de los mensajes proféticos en el libro de Daniel.
2. Repasar y aplicar las profecías del tiempo del fin de Daniel capítulo 2.
3. Enfatizar el vínculo entre la profecía de Daniel 2 y nuestro tiempo.



DESARRROLLO

1. IMPORTANCIA DE LOS MENSAJES PROFETICOS EN EL LIBRO DE DANIEL

1. ¿Cuáles son algunas razones, por las cuales Dios nos revela el futuro por medio de profecías? ¿A quiénes utiliza Dios para cumplir sus propósitos? ¿Por qué Dios utilizó a un rey pagano? ¿Cuál fue el papel del profeta Daniel? ¿De qué manera podemos participar en las actividades que se desarrollan en este mundo sin ser culpables ante el inminente juicio? (Amós 3:7; Números 12:6; 1 Tes. 5:20; 2 Pedro 1:19; 2 Crónicas. 20:20)

I. La profecía es una evidencia de la existencia de un Dios omnipotente que gobierna por encima de todo gobierno del mundo. Por eso, mientras más estudiamos la profecía, más confianza tenemos en ese Dios que nos revela el futuro por adelantado.

II. La profecía es una evidencia que muestra que la Biblia es la Palabra de Dios.
Porque la profecía da evidencia de la existencia de Dios, y de la Biblia como Su Palabra. ¿Cómo sabe usted, cuando toma la Biblia, que esta no es un producto de la imaginación del hombre? ¿Cómo sabe que no es un libro cualquiera? ¿Cómo sabe usted que la Biblia no fue escrita por simple deseo de hombres que quisieron escribir hace 1.500 años? ¿Qué evidencia tenemos que este libro expresa la voluntad divina de Dios? La profecía es una evidencia. No hay otro libro escrito por el hombre que pueda predecir el futuro con la precisión que lo hace la Biblia.

III. La profecía explica el pasado y predice el futuro. Es decir, es un eslabón que une el pasado con el futuro. Siendo que los eventos del pasado se han realizado con marcada precisión. Esto me da confianza para hacer frente al futuro. Entonces, la profecía me da confianza en Dios y en Su Palabra. Todo esto me da más confianza y más seguridad en la Biblia como la Palabra de Dios. De paso, ¿necesitamos confianza para hacer frente al futuro? Hay muchos que tienen miedo de hacerle frente al futuro. Pero nosotros al estudiar las profecías nos sentimos con esa confianza sólida que puede fortalecernos para hacer frente a ese futuro inseguro.

IV. La profecía descubre los secretos del Creador, en relación a como deben vivir sus hijos para tener una vida llena de gozo. Siendo que nos revela los acontecimientos que han de sobrevenir, nos ayuda para que nos preparemos para hacer frente a ese futuro. Aquí podemos ver una cosa más. La profecía afecta el estilo de vida diaria. Dios no ha revelado la profecía simplemente para que acumulemos conocimiento, sino para que conozcamos los eventos que nos esperan para los últimos días de la historia de esta tierra. Y mientras estudiamos el capítulo dos del libro de Daniel, debemos estar seguros que estamos estudiando una profecía que nos da confianza en Dios, en la veracidad de Su Palabra y en las profecías que nos enseñan como vivir en los tiempos en que vivimos.

II. EXPLICACION DE LA PROFECIA DE LA GRAN IMAGEN Y SU APLICACIÓN EN LA HISTORIA

1. Lee Daniel 2:31-45, y escribe un resumen del sueño y de su interpretación del rey Nabuconodosor, ¿Cuáles son los cuatro reinos terrenales que están representados?

“Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra” (Daniel 2:31-35)

El rey Nabucodonosor era idólatra, y adoraba los dioses babilónicos. Una imagen era, por tanto, un objeto capaz de atraer en seguida su atención y respeto. Pero ¡cuán admirablemente se prestaba esta representación para inculcar en la mente de Nabucodonosor una verdad importante y necesaria! Además de delinear el progreso de los acontecimientos a través del tiempo para beneficio de su pueblo, Dios quería mostrar a Nabucodonosor la inutilidad de la pompa y la gloria terrenales. ¿Cómo podría haberlo logrado mejor que mediante esta imagen cuya cabeza era de oro? Debajo de esta cabeza había un cuerpo compuesto de metales inferiores cuyo valor iba disminuyendo hasta llegar al mínimo en los pies y sus dedos de hierro mezclado con barro. El conjunto fue finalmente desmenuzado y reducido a la condición del tamo de las eras. Fue a la postre arrastrado por el viento donde no pudo ser hallado, después de lo cual algo durable y de valor celestial ocupó su lugar. Con esto Dios quiso mostrar a los hijos de los hombres que los reinos terrenales desaparecerán, y la gloria de esta tierra se desvanecerá como una brillante burbuja. En el lugar que durante tanto tiempo usurparon estos imperios, se establecerá el reino de los cielos, que no tendrá fin, y todos los que tienen interés en este reino reposarán para siempre jamás a la sombra de sus alas apacibles.

2. ¿Qué reino representa la cabeza de oro de la gran imagen?

Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado o, poder, fuerza y majestad. Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro (Dan 2:37,38)

La cabeza de oro representa a Babilonia: 605-539 a. C. o (606-538 a.C.)

Babilonia es una de las ciudades más importantes de la antigüedad, cuya localización está hoy en día(2006) marcada por una amplia zona de ruinas al este del río Éufrates, a 90 km al sur de Bagdad, en Irak. Babilonia fue la capital del Imperio babilónico. En la antigüedad, la ciudad se beneficiaba de su posición en la importante ruta comercial por vía terrestre que conectaba el golfo Pérsico y el Mediterráneo. En los días de Nabucodonosor, Babilonia era sin duda la ciudad más grande y rica de toda la tierra. Por eso la Escritura la llama "la ciudad codiciosa de oro" (Isa. 14:4; ver también Jer. 51:7; Apoc. 18:16).

La historia de Babilonia es la historia del gran conflicto entre Cristo y Satanás. La primera resistencia nacional contra Dios registrada en la Escritura vino de Babilonia (Gen. 11), y en el último libro de la Biblia permanece Babilonia como el símbolo de la oposición contra Cristo (Apoc. 14:8; 16:19; 17:5). La Babilonia histórica era algo así como una falsificación del Jardín del Edén. Tenía también un río fluyendo a través de ella, y sus jardines colgantes eran considerados por los antiguos como una de las maravillas del mundo. A la cabeza de Babilonia estaba un monarca con poder absoluto sobre la vida y la muerte que, en contraste con Dios, usaba su poder caprichosamente. Babilonia, construida por Nimrod (Gen 10:10), tuvo tres períodos de gloria: 1. Bajo Sargón I (2300 a.C.), cuando se convirtió en el primer imperio mundial de la historia. 2. Bajo Hamurabi (1729-1686 a.C.), famoso por el Codex Hammurabi 3. Bajo Nabopolasar (626-605 a.C.) y su hijo Nabucodonosor (605-562 a.C.) quien hizo de Babilonia una de las ciudades más grandiosas del mundo antiguo. De acuerdo a Heródoto, los constructores de Babilonia usaron oro en abundancia para ornamentar la ciudad. "En el templo de Babilonia hay un segundo altar más bajo, en el que una gran figura de Bel hecha de oro se sienta en un trono dorado, sobre una base de oro y con una mesa de oro a su lado. Se decía entre los caldeos que para hacer todo esto se utilizaron más de 22 toneladas de oro... En el tiempo de Ciro también había en este edificio sagrado una estatua de oro sólido de un hombre de unos quince pies de alto —Esto según el testimonio de los caldeos”

El carácter del Imperio Babilónico queda indicado por la cabeza de oro. Era el reino de oro de una edad de oro. Babilonia, su metrópoli, se elevó a una altura nunca alcanzada por ninguna de sus sucesoras. Situada en el jardín del Oriente, formaba un cuadrado perfecto, que tenía, se dice, 96 kilómetros de perímetro, o sea 24 de cada lado; estaba rodeada por una muralla que tuvo, según se calcula, de 60 a 90 metros de altura y 25 de ancho, con un foso en rededor, que era de igual capacidad cúbica que la muralla misma; se hallaba dividida en cuadras por sus muchas calles, que se cortaban en ángulo recto, siendo cada una de ellas derecha, bien nivelada y de una anchura de 45 metros; ocupaban sus 576 kilómetros cuadrados de superficie, exuberantes jardines(que fueron una de las siete maravillas del mundo antiguo) y lugares de recreo, entrecortados por magníficas moradas; de modo que esta ciudad, con sus 96 kilómetros de fosos, sus 96 kilómetros de muralla exterior, sus 48 kilómetros de muralla que se elevaban a ambos lados del río que pasaba por su centro, sus puertas de bronce sólido, sus jardines suspendidos cuyas terrazas se elevaban una sobre la otra hasta alcanzar la altura de las murallas mismas, sus templos dedicados a Marduk, dos palacios reales, uno de los cuales tenía seis kilómetros de circunferencia y el otro un poco más de doce, con los túneles subterráneos que, pasando bajo el río Eufrates, unían los dos palacios, su perfecto ordenamiento para la conveniencia, el adorno y la defensa, y sus recursos ilimitados, esta ciudad que encerraba en sí misma muchas cosas que eran maravillas del mundo, era ella misma otra maravilla aun más prodigiosa. Allí, teniendo a toda la tierra postrada a sus pies, como una reina de sin par grandeza, que mereció de la pluma inspirada misma este brillante titulo: "hermosura de reinos y ornamento de la grandeza de los Caldeos," se destacaba esta capital idónea de aquel reino representado por la cabeza de oro en esa gran imagen histórica.

3. ¿Qué reino representa el pecho y los brazos de plata de la gran imagen?

El reino medo-persa: 539-331 a.C. o (538-331 a. C)

Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo.. .(Dan. 2:39)

El reino que sucedió a Babilonia, a saber Medo-Persia, respondía a los pechos y los brazos de plata de la gran imagen. Había de ser inferior al reino precedente. ¿En qué respecto? No en su poder, porque conquisto a Babilonia. No en su extensión, porque Ciro subyugó todo el Oriente desde el mar Egeo hasta el río Indo, y hasta erigió un imperio más extenso. Pero fué inferior en riquezas, lujos y magnificencia. Medo-Persia y Grecia reciben sólo un tratamiento superficial. Daniel se concentra principalmente en el primero y el último imperio. Medo-Persia (539-331 a.C.) no en inferior ni en tamaño ni en duración a Babilonia, pero sí me claramente inferior en lujo, magnificencia y en la complejidad de su civilización. La referencia a la plata alude al hecho de que los persas usaban este metal en su sistema tributario. Cada sátrapa pagaba sus tributos en talentos de plata, excepto los de la satrapía hindú, los más ricos de todos, que pagaban en oro
Desde el punto de vista bíblico, el acontecimiento principal que sucedió durante el Imperio Babilónico fue el cautiverio de los hijos de Israel. Bajo el reino medo-persa, fue la restauración de Israel a su tierra. Después de tomar a Babilonia, Ciro, como un acto de cortesía, asignó el primer puesto en el reino a su tío Darío, en 538 a.C. Pero dos años más tarde, murió Darío, dejando a Ciro como único monarca del imperio. Ese año, que cerraba el cautiverio de setenta años que había sufrido Israel, Ciro promulgó su famoso decreto para el regreso de los judíos y la reedificación de su templo. Esta fue la primera parte del gran decreto para la restauración y reedificación de Jerusalén (Esdras 6:14), que se completó en el año séptimo del reinado de Artajerjes, en 457 a.C., fecha que dio inicio la profecía de los “dos mil trescientas tardes y mañanas” (dos mil trescientos años).


4. ¿Qué reino representa el vientre y los muslos de bronce de la gran imagen?

... y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra (Dan. 2:39).

Grecia : 331-168 a.C.

Grecia entró en el campo de la visión para ser durante un tiempo el objeto que absorbía toda la atención, como el tercero de los que se llaman los imperios universales.
El tercer reino era Grecia (331-168 a.C.). Alejandro el Grande conquistó Medo-Persia (336-323 a.C.). Los griegos empleaban comúnmente el bronce en los negocios (Eze. 27:13) y en la guerra. Los soldados griegos se distinguían por sus armaduras de bronce. Sus cascos, escudos y sus hachas estaban hechos de este metal. Heródoto nos dice que Psamético I de Egipto vio en la invasión de los piratas griegos el cumplimiento de una profecía conocida como "Los hombres de bronce venidos del mar".


5. ¿Qué reino representan las piernas de hierro de la gran imagen?

El reino de Roma: 168 a.C.- 476 d.C.

Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo (Dan 2:40)

Hasta aquí existe acuerdo general entre los expositores de la Escritura con referencia a la aplicación de esta profecía. Todos reconocen que Babilonia, Medo-Persia y Grecia están representadas respectivamente por la cabeza de oro, los pechos y los brazos de plata, y el vientre de bronce. Pero, sin que haya más base para tener opiniones diversas, existe, sin embargo, una diferencia de interpretación en cuanto al reino simbolizado por la cuarta división de la gran imagen: las piernas de hierro. ¿Qué reino sucedió a Grecia en el dominio del mundo, puesto que las piernas de hierro denotan el cuarto reino de la serie? El testimonio de la historia es amplio y explícito al respecto. Un reino cumplió esto, y uno solo, a saber Roma. Venció a Grecia; subyugó todas las cosas; como el hierro, desmenuzó y quebrantó todo lo que se le oponía.
Las armas de la República, a veces vencidas en la batalla, siempre victoriosas en la guerra, avanzaron a pasos rápidos hasta el Eufrates, el Danubio, el Rin y el Océano; y las imágenes del oro, la plata o el bronce, que podían servir para representar las naciones y sus reyes, fueron sucesivamente quebrantadas por la férrea monarquía de Roma. Cuando se inició la Era Cristiana, este imperio abarcaba todo el sur de Europa, Francia, Inglaterra, la mayor parte de los Países Bajos, Suiza y el sur de Alemania, Hungría, Turquía y Grecia, sin hablar de sus posesiones del Asia y del África. El cuarto reino era el Imperio Romano (168 a.C.-476 a.C.). Como artesanos, podían usar un martillo de hierro para trabajar el oro, la plata y el bronce. Así, como la profecía lo había predicho, el cuarto reino sería más fuerte que todos sus predecesores. Sabemos por la historia que las legiones de hierro de Roma aplastaron y demolieron cualquier resistencia. Roma conquistó todos los reinos helenísticos. La primera en caer fue Macedonia, en el 168 a.C. Ese año, el general romano Paulus derrotó a Perseo, rey de Macedonia, en Pidna; y cuando la reina Cleopatra de Egipto se suicidó el año 30 a.C., el último de los reinos helenísticos se convirtió en una provincia romana. Roma gobernó más territorios que los imperios anteriores, y en comparación a éstos, que duraron aproximadamente 200 años cada uno, el imperio romano duró más de 600 años. Fue venciendo una parte del mundo antiguo después de otra, e instauró en todas sus provincias un sistema de gobierno que se convirtió en modelo para los estados europeos de los siglos venideros. Pero la profecía continúa...


III. LA APLICACIÓN DE LA PROFECIA DE LA GRAN IMAGEN EN EL SIGLO XXI

6. ¿Qué nos indica el símbolo de los pies y los dedos en parte de barro cocido y en parte de hierro? ¿Por qué no se considera un quinto reino? ¿A quiénes representa esta división? ¿Podrás convencer a un escéptico con esta profecía?

Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro (Dan.2:41-43)

Aquí se presenta pues una división; y ¿qué indica en el símbolo? Nada menos que los dedos de los pies de la imagen. Los diez dedos de los pies de la imagen representan las diez partes en las cuales fue dividido el Imperio Romano, en la lección No.4, hablaremos mas de este acontecimiento que es análoga a los diez cuernos de la cuarta bestia, de hecho Daniel 2 y 7 existe un paralelismo exacto de la profecías, dicho de otra manera es el ABC para entender las demás profecías que se encuentran en Daniel y Apocalipsis.

Todos los historiadores concuerdan que la división del territorio de la Roma Occidental, surgieron finalmente diez reinos separados, al termino de este, Roma cayo como imperio universal en el año 476 de nuestra era. Hasta entonces había sido posible que una nación, después de alcanzar superioridad sobre sus vecinos por sus proezas y su ciencia de la guerra, consolidase sus conquistas en un vasto imperio. Pero cuando cayó Roma; estas posibilidades desaparecieron para siempre. El hierro quedó mezclado con el barro, y perdió su fuerza de cohesión. Ningún hombre ni combinación de hombres pudo volver a consolidar los fragmentos. Desapareció la primera fuerza del imperio, pero no como había sucedido a los demás. Ningún otro reino había de sucederle como habían sucedido a los tres que fueron antes de él. Había de continuar, en esta división de diez reinos, hasta que el reino de la piedra lo hiriese en los pies para desmenuzarlos y esparcir los trozos como el viento esparce el tamo de las eras del verano. “Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro, y en parte de barro cocido, en parte será el reino fuerte, y en parte será frágil”. Vez tras vez los hombres soñaron con edificar sobre estos dominios un poderoso reino. Carlomagno, Carlos V, Luis XIV, Napoleón Bonaparte y Adolfo Hitler, en 1815 Santa Alianza intentaron unificar el mundo pero fracaso, desde 1945 también la ONU pretende hacerlo con todas las naciones, pero hoy que nos acercamos casi la primera década del siglo XXI, ¿están unidos? Un solo versículo de la profecía era más poderoso que todas sus huestes."En parte será fuerte, y en parte será frágil” Pero, tal vez digan los hombres: “Queda todavía otro plan. Si la fuerza no puede triunfar, la diplomacia y las razones de Estado pueden tener éxito. Vamos a probarlo” Pero la profecía prevé esto cuando dice: “Se mezclaran con alianzas humanas”. Es decir, formalizarán matrimonios con la esperanza de consolidar así su poder y al fin unir estos reinos divididos en uno solo. ¿Y tendrá éxito este plan? No. “Pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro”. Napoleón Bonaparte, procuró obtener por alianza lo que no pudo obtener por la fuerza, a saber edificar un poderoso imperio consolidado. Y ¿tuvo éxito? No. La misma potencia con la cual se había aliado, produjo su destrucción, en las tropas de Blucher, sobre el campo de Waterloo. “El hierro no se mezcla con el barro" Pero Napoleón no fue el último en probar el experimento. Numerosas guerras europeas siguieron a los esfuerzos del Pequeño Cabo. Para evitar conflictos futuros, gobernantes benévolos recurrieron al expediente de los matrimonios para asegurar la paz, hasta que al principio del siglo XX todo ocupante de un trono hereditario de cierta importancia en Europa estaba emparentado con la familia real británica. ¿Pero dónde quedaron esas alianzas humanas en la primera y segunda guerra mundial?

Actualmente, ¿Qué ha hecho la Organización de las Naciones Unidas a favor de la paz y la unidad en el mundo? ¿Hay tratados de paz? Pero, ¿Cuánto tiempo tardan en romperse? ¿Cuál es el sentir de las naciones tanto en América, Europa, Asia, África y Oceanía? ¿Se habla de paz o de armamentos nucleares? Al decir verdad, todas las naciones del mundo viven en medio de la confusión, el naufragio, la destrucción de las instituciones, la diplomacia ha fracasado, hemos visto con nuestros propios ojos el temor y la expectación de los jefes de estado y de las gentes, los ojos empañados por el pesar que le ocasionan la pérdida de la flor de su juventud, el envilecimiento de sus mujeres, la matanza de sus niños y ancianos, a través de las nubes que se levantan sobre la sangre humana humeante, un mundo angustioso busca ansiosamente indicios de que podrá sobrevivir. ¿Volverá el espejismo de la paz mundial? ¿Podrán los hombres a olvidar la declaración de la Palabra de Dios: "Mas no se pegarán el uno con el otro"? Pueden realizarse alianzas, y puede parecer que el hierro y el barro de los pies y de los dedos de la gran imagen se van a fusionar finalmente, pero Dios dijo: "No se pegarán."

IV. EL DIOS DEL CIELO ESTABLECERÁ UN REINO: LA ESPERANZA BIENNAVENTURADA

1. ¿Quién establecerá el quinto reino? ¿Cuál es el contraste de este reino con respecto a los reinos terrenales? ¿Cuáles son las características de este reino? ¿Nos estamos preparando para el reino eterno o simplemente nos absorben las influencias de los poderes de este mundo? (Juan 14:1-3; 1 Tes. 4:13-17; Tito 2:13; Dan. 2:44,45; Apoc. 21:1-4)

Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación (Dan.2:44,45)

Aquí llegamos al punto culminante de esta profecía estupenda. Cuando el tiempo, en su avance, nos lleve a la escena sublime aquí predicha, habremos llegado al fin de la historia humana. ¡El reino de Dios! Grandiosa provisión para una dispensación nueva y gloriosa, en la cual su pueblo hallará el feliz término de la triste y mudable carrera de este mundo degradado. ¡Cuán gozosa transformación para todos los justos, de la lobreguez a la gloria, de la guerra a la paz, de un mundo pecaminoso a otro santo, de la muerte a la vida, de la tiranía y opresión al estado feliz de libertad y los bienaventurados privilegios de un reino celestial! ¡Gloriosa transición, de la debilidad a la fortaleza, de lo mutable y decadente a lo inmutable y eterno!

Pero, ¿cuándo se ha de establecer este reino? ¿Puede recibir respuesta una pregunta de tanta importancia para nuestra familia humana? Estas son interrogaciones acerca de las cuales la Palabra de Dios no nos deja en la ignorancia, y en su contestación se ve el valor insuperable de este don celestial.

La Biblia afirma claramente que el reino de Dios era todavía futuro en ocasión de la última Pascua de nuestro Señor. (Mateo 26:29). Es motivo de una promesa hecha a los apóstoles y a todos los que aman a Dios. (Santiago 2:5.) Ha sido prometido al rebaño pequeño para un tiempo futuro. (Lucas 12:32.) Por muchas tribulaciones han de entrar los santos en el reino venidero. (Hechos 14:22.) Se ha de establecer cuando Cristo juzgue a los vivos y a los muertos. (2 Timoteo 4:1.) Ello sucederá cuando venga en su gloria con todos sus santos ángeles. (Mateo 25:31-34.) No decimos que ha sido revelado el momento exacto en esta profecía de Daniel 2 o en cualquier otra profecía; pero iban a presentarse tantos indicios de su proximidad, que la generación destinada a ver el establecimiento de este reino podría saber infaliblemente cuándo se acercase y hacer los preparativos que habilitan a los hijos de Dios para que participen de toda su gloria.

El tiempo ha desarrollado por completo esta gran imagen en todas sus partes. Representa con la mayor exactitud los acontecimientos políticos importantes que estaba destinada a simbolizar. Ha estado completa durante más de catorce siglos. Aguarda que la hiera en los pies la piedra cortada de la montaña sin intervención de mano alguna, es decir el reino de Cristo. En los días de estos reyes el Dios del cielo establecerá un reino. Hemos estado en los días de estos reyes durante muchos siglos, y estamos todavía en esos días. En cuanto se refiere a las profecías, el próximo acontecimiento es el establecimiento del reino eterno de Dios. Otras profecías y señales innumerables demuestran inequívocamente que la Segunda Venida de Cristo esta cerca.

2. ¿Impresiona todavía este mensaje a los oyentes modernos? ¿Qué aspecto de esta asombrosa profecía encuentras más precisa? ¿Cuál, la más consoladora?

3. La tensión entre el poder religioso y el político es uno de los grandes temas de la Biblia. Algunas veces, los líderes mundanos se han opuesto al pueblo de Dios; a veces, los líderes mundanos son el pueblo de Dios. Encuentra tres ejemplos de cada uno. ¿Qué representa el símbolo del hierro mezclado con barro cocido? ¿Qué indica en términos del ambiente religioso-político de estos últimos días?

REFLEXIONES Y APLICACIONES PARA LA VIDA

1. ¿Quién salva al mundo hoy? ¿Por amor de quiénes se le permite subsistir todavía, si no es de los pocos justos que quedan?
2. ¿Podemos hacer planes para nuestras vidas y ejecutarlos, sin reconocer que hay un Dios? ¿Qué es la soberanía de Dios?
4. ¿Es un pecado el acto de buscar información en bolas de cristal, en las líneas de la palma de la mano, horóscopos, y en cualquier otra forma semejante de predicción? ¿Cuál debe ser nuestra actitud?
5. ¿Con que finalidad Dios revela el futuro? ¿Para satisfacer nuestra curiosidad? ¿Por qué debemos estudiar y creer las profecías? ¿De que modo podemos presentar el mensaje de salvación a un escéptico?
6. ¿Cuál es el beneficio de la oración tanto individual como en grupo? Es un medio ordenado por Dios para hallar solución a nuestros problemas y dificultades.


Muchas manos juntas no sólo son buenas cuando se trata de algún trabajo físico, sino también al orar. "Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren" dijo Jesús, "les será hecho por mi Padre que está en los cielos" (Mat. 18:19). Se da gran importancia a la oración unánime, a la unión de propósito". A través de toda la Escritura descubrimos la verdad de estas palabras. Esther pidió a sus sirvientes y a todos los judíos en Susa que ayunaran y oraran con ella antes de ir a ver al rey (Est. 4:16). Jesús pidió a sus discípulos velar y orar con él en el Jardín de Getsemani" (Mat. 26:41). Antes del derramamiento del Espíritu Santo, los discípulos se encontraban unidos en oración (Hech. 1:14), y la liberación de Pedro de la prisión se dio como respuesta a las oraciones unidas de la iglesia primitiva (Hech. 12:5). La oración de los jóvenes hebreos involucraba asuntos de vida o muerte y era ofrecida con fe (Sant. 1:6), en sumisión a la voluntad de Dios y por un motivo justo. Ellos pidieron a Dios el perdón de vidas humanas y que su nombre fuera glorificado. Dios escuchó y contestó su oración porque "la oración eficaz del justo puede mucho" (Sant. 5:16).

7. ¿A quiénes utiliza Dios para cumplir con sus propósitos? ¿Eres un instrumento que Dios puede usarte para bendecir a otros? ¿Sabes que Dios tiene el control de todo? ¿Cuál es la lección que aprendiste?

La oración de los cuatro jóvenes hebreos no sólo salvó sus propias vidas, sino también la de los magos, los astrólogos, los hechiceros y los caldeos en Babilonia. Las oraciones y la presencia de personas piadosas a menudo traen bendiciones a otros, incluso a los no creyentes. Por ejemplo, Dios bendijo la casa de Potifar a causa de la presencia de José en ella (Gen. 39:5), y cuando una feroz tormenta hizo naufragar a una embarcación romana en la costa de Malta, nadie pereció, debido a que el apóstol Pablo se encontraba a bordo (Hech. 27:24).

RESUMEN

Daniel 2 expresa mucho acerca de su autor, y bosqueja el plan de redención que Dios ideó para este mundo. El Dios de Daniel es el mismo Dios a quien servimos hoy. Podemos estar seguros de que, por medio de la venida de Cristo en su gloria indescriptible, él establecerá un Reino eterno.

Elaboró: Delfino Jarquín López, visítanos en: http://comentariosdeescuelasabatica.blogspot.com/

Bibliografía:

Clifford Golsdtein, El evangelio, 1844 y el juicio, Guía de estudio de la Biblia, Edición para maestros, Julio-septiembre de 2006. Comentario Bíblico adventista del Séptimo día, Tomo IV. Notas de E.G. White para las Lecciones de la Escuela Sabática, Julio-septiembre de 2006. Rodríguez Ángel Manuel, Grandes profecías apocalípticas, Guía de estudio de la Biblia, Edición para maestros, Abril-junio de 2002 y libro comentario, Fulgores de gloria. Diccionario Bíblico Adventista del Séptimo día. 27 Creencias de los Adventistas del Séptimo Día. Conflictos de los siglos, E.G. White. Urías Samith, Las profecías de Daniel y del Apocalipsis, Tomo I y II, edición revidada 1971, Publicaciones Interamericanas Pacific press publishing Association.

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