1/02/2009

Comentarios de las lecciones de Escuela Sabática 1o.Trimestre 2009-El don profético en las Escrituras y en la historia adventista

Comentarios de las lecciones de Escuela Sabática 1o.Trimestre 2009-El don profético en las Escrituras y en la historia adventista

Lección 1: El método celestial de comunicación

Para el 3 de enero de 2009
Lección 3: Los dones espirituales y la profecía

Para el 17 de enero de 2009
Lección 4: El don profético y la iglesia remanente de Dios

Para el 24 de enero de 2009
Lección 6: Probar a los profetas
Para el 7 de febrero de 2009
Lección 7: La obra de los profetas

Para el 14 de febrero de 2009
Lección 8: La autoridad de los profetas

Para el 21 de febrero de 2009

10/03/2008

Comentarios de las lecciones de Escuela Sabática 4o.Trimestre 2008-La Expiación y la Cruz de Cristo

Lecciones para la escuela sabática-4o. Trimestre 2008: "LA EXPIACIÓN Y LA CRUZ DE CRISTO". Haz clic sobre la dirección que se muestra(Word oficio).

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Lección 1: La naturaleza de Dios: la base de la expiación

Para el 4 de octubre de 2008

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Lección 2: Crisis cósmica: la fractura del orden establecido por Dios

Para el 11 de octubre de 2008

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Lección 3: La caída en el pecado


Para el 18 de octubre de 2008

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Lección 4: La expiación y la iniciativa divina


Para el 25 de octubre de 2008

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Lección 5: Se anuncia la expiación


Para el 1 de noviembre de 2008


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Lección 6: La expiación en símbolos - I

Para el 8 de noviembre de 2008

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Lección 7: La expiación en símbolos - II



Para el 15 de noviembre de 2008


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Lección 8: Nacido de mujer: la expiación y la encarnación


Para el 22 de noviembre de 2008

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Lección 9: Metáforas de la salvación


Para el 29 de noviembre de 2008

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Lección 10: La expiación en la cruz



Para el 6 de diciembre de 2008

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Lección 11: Beneficios del sacrificio expiatorio de Cristo

Para el 13 de diciembre de 2008

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Lección 12: Unidos en Cristo


Para el 20 de diciembre de 2008

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Lección 13: La expiación y la armonía universal


Para el 27 de diciembre de 2008


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Feliz año 2009


7/03/2008

Comentarios de las Lecciones de la Escuela Sabática - Agentes de Esperanza-Los grandes Misioneros de Dios - Por Delfino Jarquín L


Hermanos(as), ahora pueden encontrar todos los comentarios en Word, como lo enviábamos anteriormente por correo, en esta página:

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Bueno o también en las direcciones que aparecen a continuación, en forma separada.


Lección 01. Para un tiempo como este: El apóstol Pablo

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Lección 02. "Todas las cosas a todos los hombres" Pablo predica al mundo

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Lección 03. Juan el Bautista: Prepara el camino para Jesús

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Lección 04. El Hijo de Dios entre nosotros

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Lección 05. Mateo 10: Jesús y sus discípulos

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Lección 06. El Salvador compasivo

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Lección 07. El apóstol Juan

Para el 16 de agosto de 2008
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Lección 08. De la insensatez a la fe: El apóstol Pedro

Para el 23 de agosto de 2008

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Lección 09. Un pilar en las misiones: El apóstol Pedro

Para el 30 de agosto de 2008


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Lección 10. Mujeres en misión

Para el 6 de septiembre de 2008

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Lección 11. Misión en tierras paganas: Daniel y sus amigos

Para el 13 de septiembre de 2008

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Lección 12. Dotado para el servicio: Felipe

Para el 20 de septiembre de 2008

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Lección 13. "Heme aquí envíame a mí": El profeta Isaías

Para el 27 de septiembre de 2008

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5/29/2008

Comentarios de las Lecciones de la Escuela Sabática-"Jesus es Maravilloso"-abr-jun-2008 por Delfino Jarquín L.

Lecciones y comentarios de la escuela sabática para adultos 2o. trimestre 2008 "Jesús es Maravilloso"

Comentarios por Delfino Jarquín L. Haz clic sobre la URL.

Hermanos(as), ahora pueden encontrar todos los comentarios en word, como lo enviabamos anteriormente por correo, en esta página:

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Bueno o también en las direcciones que aparecen a continuación, en forma separada.

Lección 01 ¿Quién fue Jesús?
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Lección 02 El misterio de su divinidad
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Lección 03: La realidad de su humanidad
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Lección 04: La sabiduría de sus enseñanzas
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Lección 05: La maravilla de sus obras
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Lección 6: El desafío de sus dichos
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Lección 7: El enigma de su conducta
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Lección 8: La intensidad de su caminar
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Lección 9: La ternura de su amor
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Lección No. 10 El significado de su muerte
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Lección No. 11 El poder se su resurrección
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Lección No. 12 La eficacia de su ministerio sacerdotal
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Lección No. 13 Su rereso como Rey y amigo
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5/24/2008

Leccion No. 08 La intensidad de su caminar

Lección 8: La intensidad de su caminar
Para el 24 de mayo de 2008
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Lee: Mateo 4:4; Lucas 2:40; 6:12; Juan 4:34; Juan 17; 1 Juan 2:6.

Descubre: ¿Cuál es el secreto para depender totalmente de Dios? ¿De manera podemos ser guiado, dirigidos y fortalecidos durante los momentos difíciles? ¿Por qué cosas debemos de orar siempre? ¿Qué importancia tiene la testificación en nuestro caminar con Dios?

Memoriza y considera: “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6).
Pensamiento clave: “Sería bueno que cada día dedicásemos una hora de reflexión a la contemplación de la vida de Cristo. Debiéramos tomarla punto por punto, y dejar que la imaginación se posesione de cada escena, especialmente de las finales. Y, mientras nos espaciemos así en su gran sacrificio por nosotros, nuestra confianza en él será más constante, se reavivará nuestro amor y quedaremos más imbuídos de su Espíritu” (DTG 63).
La Majestad del cielo, mientras realizaba su ministerio terrenal, a menudo estaba en ferviente oración. Frecuentemente pasaba así toda la noche. Su espíritu se entristecía al experimentar el poder de las tinieblas de este mundo, y entonces se alejaba de la activa ciudad y la bulliciosa muchedumbre para buscar un lugar retirado para orar a su Padre. El Monte de las Olivas era el retiro favorito del Hijo de Dios. Con frecuencia, después de que las multitudes se apartaban de él para disfrutar del descanso de la noche, él no reposaba aunque estaba cansado con las tareas diarias. Cuando la ciudad estaba envuelta por el silencio y sus discípulos se habían retirado a buscar refrigerio en el sueño, sus ruegos divinos ascendían a su Padre desde el Monte de las Olivas, para que los discípulos recibieran protección contra las influencias malignas que encontrarían diariamente en el mundo, y que su propia alma se fortaleciera y vigorizara para realizar los deberes y soportar las pruebas del día siguiente. Toda la noche, mientras sus seguidores dormían, el Maestro divino oraba, mientras el rocío y la escarcha de la noche caían sobre su cabeza inclinada. El ejemplo de Cristo ha quedado registrado para sus seguidores. Jesús mismo fue una fuente de bendición y fortaleza: podía sanar a los enfermos y resucitar a los muertos; aun mandaba a la tempestad, y ésta le obedecía; la corrupción no lo contaminaba, y permanecía ajeno al pecado. Sin embargo, tuvo que soportar una agonía que requería la ayuda y el sostén de su Padre, y a menudo oraba con fuertes exclamaciones y lágrimas. Oraba por sus discípulos y por él mismo, identificándose así con las necesidades, las flaquezas y las tentaciones que son comunes a la humanidad.

Cristo vino al mundo para proporcionar un camino mediante el que pudiéramos hallar gracia y fortaleza para el tiempo de necesidad, al seguir su ejemplo orando fervorosa y frecuentemente. (A fin de conocerle p. 261).
PROPÓSITOS DE LA LECCIÓN DE ESTA SEMANA
· Saber que el poder de Jesús para vencer la tentación provenía de su intimidad con el Padre.
· Sentir que un deseo de pasar mucho tiempo en oración cada día, y cultivar ese deseo.
· Hacer todo esfuerzo para desarrollar una conexión estrecha con Dios.
I. LOS PRIMEROS AÑOS
“Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él” (Luc. 2:40)

Este pasaje describe la niñez de Jesús, hasta que tuvo 12 años (Luc 2: 42), así como en Luc. 2:51-52 describen su adolescencia y juventud. El desarrollo de la naturaleza humana y de la personalidad de Jesucristo siguió en forma normal, salvo que nunca cedió al pecado. Vivió dentro á el círculo familiar como lo haría cualquier niño y como cualquier joven normal. Pasó a través de los años que atañen al desarrollo físico, mental, espiritual y social como lo hace todo ser humano, con la salvedad de que ninguna falla estropeó el proceso de su crecimiento integral. Este desarrollo es un testimonio de la verdadera humanidad de Jesús, así como su perfección atestigua de su divinidad.

Se emplean las mismas expresiones con referencia al desarrollo de Juan el Bautista (Luc.1: 80): "crecer" y "fortalecerse". Tanto Juan como Jesús fueron sanos y vigorosos.
El proceso del crecimiento mental corría paralelo con el crecimiento físico. Esta expresión sintetiza el crecimiento intelectual, moral y espiritual del niño Jesús.
“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer (Luc. 4:16).
1. ¿Cómo era la vida de Jesús en su niñez?
· El desarrollo de la naturaleza humana y de la personalidad de Jesucristo siguió en forma normal, salvo que nunca cedió al pecado.
· Vivió dentro á el círculo familiar como lo haría cualquier niño y como cualquier joven normal. Pasó a través de los años que atañen al desarrollo físico, mental, espiritual y social como lo hace todo ser humano, con la salvedad de que ninguna falla estropeó el proceso de su crecimiento integral.
· Este desarrollo es un testimonio de la verdadera humanidad de Jesús, así como su perfección atestigua de su divinidad.
“Nadie que mirara el rostro infantil radiante de animación, podría decir que Cristo era exactamente como los otros niños. Era Dios en carne humana. Cuando sus compañeros lo instaban a hacer lo malo, la divinidad refulgía a través de la humanidad, y se negaba decididamente”.
2. ¿Sabes algo…? ¿Qué rasgos distintivos de la personalidad de Jesús conoces? ¿Por qué muchas veces hemos escuchado y dicho que Jesús es nuestro modelo? ¿Qué ejemplos de su conducta nos dejo el Señor Jesús digno de imitar?
En lo concerniente a su personalidad, Jesús se distinguía por su carácter especialmente:
· Amable (DTG 49, 219).
· Una paciencia imperturbable (DTG 49-50).
· La gracia de la cortesía desinteresada (DTG 49).
· La alegría y el tacto (DTG 54, 66).
· La simpatía y la ternura (DTG 54-55).
· La gracia y modestia juveniles (DTG 59).
Desde la niñez el único propósito de su vida fue bendecir a otros (DTG 51, 69, 71), y sus manos voluntarias siempre estuvieron dispuestas a servirlos (DTG 65). Cumplía fielmente los deberes de hijo, hermano, amigo y ciudadano (DTG 52, 61).
3. ¿Qué ejemplos nos ha dejado el Señor Jesús, desde su niñez, adolescencia y juventud?¿Por qué los niños y los jóvenes debieran imitar a Jesús?
El perfecto desarrollo del carácter sin pecado de Jesús, desde la niñez hasta la juventud, es quizá el hecho más admirable de toda su vida. Asombra a la imaginación. Y como se afirma que Jesús no tuvo oportunidades que Dios no esté dispuesto a proporcionar a nuestros hijos (DTG 50), bien podríamos preguntarnos: "¿Cómo puede hacerse esto?" (Juan 3: 9).
· En primer lugar, "Jesús aceptó la humanidad cuando la especie humana se hallaba debilitada por cuatro mil años de pecado. Como cualquier hijo de Adán, aceptó los efectos de la gran ley de la herencia" (DTG 32). Se le permitió "arrostrar los peligros de la vida en común con toda alma humana, pelear la batalla como la debe pelear cada hijo de la familia humana, aun a riesgo de sufrir la derrota v la pérdida eterna" (DTG 33).
· En segundo lugar, el niño Jesús no fue dotado en forma sobrenatural con sabiduría superior a la de otros niños normales. Pensaba, hablaba y actuaba con la sabiduría de un niño (DTG 50-52; PVGM 61). "Pero en cada etapa de su desarrollo era perfecto, con la sencilla y natural gracia de una vida exenta de pecado" (PVGM 61).
· En tercer lugar, el ambiente en el cual se crió Jesús -la proverbial maldad de Nazaret- lo sometió a "todos los conflictos que nosotros tenemos que arrostrar" (DTG 52; 91), y sin embargo, en su niñez y en su juventud su vida no fue mancillada ni aun por un solo mal pensamiento ni una mala acción (DTG 67).
Al terminar sus años de preparación para el servicio, el Padre dio testimonio de él: "Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia" (Luc. 3: 22). Era un ejemplo viviente de lo que significa ser perfecto, como nuestro "Padre que está en los cielos es perfecto" (Mat. 5:48; DTG 52-53).
4. ¿Cuál fue vida de Jesús en los 18 años siguientes hasta el comienzo de su ministerio?
“¿Cómo fue la vida de Cristo? El cumplía tan ciertamente su misión como Hombre modelo cuando trabajaba cómo carpintero ocultando al mundo el gran secreto de su misión divina, como cuando andaba sobre las olas coronadas de espuma en el mar de Galilea, o cuando resucitaba a los muertos, o cuando moría como sacrificio por el hombre a fin de poder elevar a toda la humanidad a una vida nueva y perfecta. Jesús moró largo tiempo en Nazaret, desconocido y sin honra, para que la lección de su ejemplo enseñase a los hombres y a las mujeres cuán estrechamente deben caminar con Dios hasta en los asuntos más comunes de la vida diaria. Cuán humillante, cuán rudo y común fue este descenso de la Majestad del cielo, efectuado para poder convertirse en uno de nosotros. Atrajo la simpatía de todos los corazones al mostrarse capaz de simpatizar con todos. Los hombres de Nazaret preguntaron llenos de dudas: ¿"No es éste el carpintero" (Mar. 6: 3), el Hijo de José y María?” (IIMS187)
· El espíritu obediente de Jesús, siendo aún niño, les daba a José y a María toda la razón para confiar en él.
· Su mentalidad "viva y aguda" caracterizada por "una reflexión y una sabiduría que superaban a sus años" (DIG 49), hacía que su obediencia no fuera ciega sino inteligente.
· Jesús, aun cuando era un niño, siempre estaba atento a los deseos (de sus padres y se anticipaba a satisfacerlos) (DTG 60).
· Siempre parecía saber lo que tenía que hacer, y era fiel en hacerlo.
· En esta ocasión María y José dieron por sentado que se comportaría como lo había hecho en el pasado.
· En esta visita a Jerusalén, Jesús comprendió por primera vez, en un sentido especial, que era el Hijo de Dios (DTG 57-58), y comenzó a percibir lo que significaba su misión terrenal.
· Anhelaba sinceramente comprender en forma más clara la naturaleza de la misión que le había sido encomendada y se quedó en el templo, la casa terreno de su Padre celestial (Juan 2: 16), para disfrutar de una mayor comunión con él.
II. AL COMIENZO DE SU MINISTERIO

1. ¿Qué eventos importantes ocurrieron antes del ministerio de Jesús?

“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían” (Mat. 4:1-10)
2. ¿De qué modo la respuesta de Jesús, como lo revelan los siguientes textos (Mateo 4:3-10; Lucas 4:3-12), muestra la intensidad de su caminar con Dios? ¿Qué podemos aprender de esto que podemos aplicarnos a nosotros mismos? ¿Qué argumentos utilizo el Señor Jesús para enfrentar la tentación? ¿Qué parte de las Escrituras utilizó?
“El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mat. 4:4).

La fe de Cristo en Dios y su conocimiento de la voluntad divina se fundaban en las Escrituras. Desde su niñez Cristo había estudiado con diligencia las Escrituras y las conocía íntimamente (DTG 50-51). En eso radicaba el secreto de su fuerza para hacer frente a la tentación. Es la fe la que trae la victoria sobre el mundo (1 Juan 5:4), y la fe se desarrolla mediante el estudio de las Escrituras (Rom. 10: 17). Aquí Cristo afirma que el obedecer la Palabra escrita de Dios tiene mayor valor e importancia que realizar un milagro. En esta ocasión todas las citas que Cristo empleó fueron del libro de Deuteronomio.

· Jesús citó Deut. 8:3, y es una verdad que Cristo había revelado a Moisés 15 siglos antes. Cuando las tentaciones acabaron, Jesús estaba al borde de la muerte (DTG 104-105).
· Quizá Satanás sugirió que Cristo moriría a menos que se apartara de lo que él consideraba ser su deber. Si así fue, por su respuesta Jesús afirmó que la muerte dentro del ámbito de la voluntad de Dios es mejor que la vida lejos de esa voluntad. Satanás emplea esta forma de tentación con muchos de los que procuran ser obedientes a la voluntad de Dios. El que se propone vivir sólo con "pan" o con el único propósito de obtener ese "pan", en realidad no está viviendo, y en el mejor de los casos está sentenciado a muerte, porque el "pan" sin Dios lleva a la muerte y no a la vida.
· Las primeras palabras de Jesús afirman una completa e inalterable sumisión a la voluntad del Padre, tal como está expresada en la Palabra de Dios. Jesús aceptó la obligatoriedad de esa Palabra (Juan 15: 10) y negó que las cosas materiales fueran de primera importancia.
· Las cosas espirituales son supremas en su valor e importancia (Mat. 6: 24-34; Juan 6: 27).
· El hombre es más que un animal; sus más urgentes necesidades no son físicas ni materiales. Jesús afirmó: "Mi reino no es de este mundo" (Juan 18: 36).
· Mientras que Jesús afirmaba, por una parte, la vital importancia de ayudar en todas las formas posibles a los necesitados (Mat. 25: 31-46), también dejó bien en claro que esto no debía ocupar el lugar de la lealtad y la consagración que se le debía rendir a él personalmente como Mesías (Mat 26: 11).
· Es verdad que los hombres deben "hacer justicia, y amar misericordia" (Miq. 6: 8), y deben amar a sus prójimos como a sí mismos (Mat. 22: 39), pero también deben humillarse delante de Dios (Miq. 6: 8).
· La respuesta de Cristo al diablo es una condenación de la filosofía materialista de la vida, no importa cuál forma pueda tomar. La posesión de cosas no es el propósito final de la vida. Ni siquiera es un propósito deseable (Luc. 12: 15; Juan 6: 27-58).

Dijo Jesús: "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió" (Juan 4: 34). Jeremías habló de hallar y comer las palabras de Dios, y dice que ellas se transformaron en "gozo y alegría" de su corazón. Job declaró: "Guardé las palabras de su boca más que mi comida". Jesús, el Verbo viviente (Juan 1: 1-3) era el "pan vivo que descendió del cielo" (Juan 6: 48-51). El autor de la carta a los Hebreos habla de gustar de "la buena palabra de Dios" (Heb. 6: 5). Pedro se refirió a la "leche espiritual no adulterada" (1 Ped. 2: 2) que permite el crecimiento del cristiano.

Además, es de vital importancia prestar atención a toda palabra de Dios. El hombre no tiene la libertad de elegir de la Palabra de Dios aquellas porciones que le agradan y rechazar otras. Dios ha proporcionado una dieta espiritual equilibrada para sus hijos terrenales, y quienes sólo comen lo que les place, no pueden esperar disfrutar de una experiencia cristiana saludable ni llegar a la madurez cristiana. Aun los "mandamientos muy pequeños" (Mat. 5: 19) son indispensables para el que quiera entrar en el reino de los cielos.
3. ¿Qué papel desempeña las Sagradas Escrituras en la batalla contra el pecado? (Efesios 6:17; Deut. 8:3; Mat. 4:4; Heb. 4:12; 2 Ped. 1:4; Sal. 119:9, 11).
Las otras partes de la armadura son sólo defensivas, mientras que la espada del Espíritu es tanto defensiva como ofensiva.
· El soldado cristiano debe usar esa Palabra, “viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos” (Heb. 4:12), para penetrar, para discriminar el bien del mal, y distinguir entre la voz de Dios y los susurros del diablo. Eso es lo que hace de la Palabra un arma infalible tanto para la defensa como para el ataque.
· “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.
· El Espíritu Santo, por cuyo medio obtuvimos la experiencia del nuevo nacimiento (Juan 3:3-8), es el sello y la garantía de esa experiencia (Efe. 1:13, 14). Él mora en nosotros (Rom. 8:9, 11, 14; 2 Cor. 1:22), transforma nuestra mente (Rom. 12:1, 2) y nos guía en la comprensión de las Escrituras (Efe. 1:17-23; Juan 16:13). Es el mismo Espíritu que inspiró la Palabra de Dios, y su poder, residiendo en nosotros, nos capacita para tomar la Palabra como una espada y rechazar los ataques de Satanás.
4. ¿Por qué es importante que el carácter de Cristo se reproduzca en cada creyente? (1Cor. 2; 16; Fil. 2:5; 1 Ped. 1:15; 1 Tim. 4:12). )
“Toda verdadera obediencia proviene del corazón. La de Cristo procedía del corazón. Y si nosotros consentimos, se identificará de tal manera con nuestros pensamientos y fines, amoldará de tal manera nuestro corazón y mente en conformidad con su voluntad, que cuando le obedezcamos estaremos tan sólo ejecutando nuestros propios impulsos. La voluntad, refinada y santificada, hallará su más alto deleite en servirle. Cuando conozcamos a Dios como es nuestro privilegio conocerle, nuestra vida será una vida de continua obediencia. Si apreciamos el carácter de Cristo y tenemos comunión con Dios, el pecado llegará a sernos odioso”. (El Deseado de todas las gentes, p. 621).
III. UNA VIDA DE ORACION

1. ¿Qué es la oración?

La palabra hebrea tefillâh, "oración", "salmo de alabanza"; y del griego generalmente dé'sis, "súplica", "oración"; proseuje, "oración", "intercesión".

· La oración, es estar en comunión con Dios, que consiste generalmente en alabanza, gratitud y/o súplica. La oración presupone la fe de que Dios existe, oye, se interesa y "es galardonador de los que le buscan" (Heb. 11:6).
· Supone que existe una relación correcta entre el suplicante y su Creador, o que debe restaurarse dicha relación.
· La oración es una expresión del alma hacia Dios que manifiesta amor y aprecio, el deseo de la conducción divina, la confesión del pecado o pedidos específicos.
· El propósito de la oración no es tanto producir un cambio en el Señor como en el suplicante, y condicionar su mente y su vida para que Dios pueda realizar su voluntad de bien en él y por él.
· Déesis usualmente indica una oración que pide un beneficio especial (Luc. 1:13; Rom. 10:1; Fil. 1:19), mientras proseuje es la oración con sentido más general (Mt. 21:13; Luc. 6:12; Hech, 1:14; Efe.1:16; 1 P. 3:7).
Dios nos habla de muchas formas, a través de la naturaleza, la Biblia, su providencia y por la influencia de su Espíritu. Pero es necesario comunicarnos con el por medio de la oración. “Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios hasta nosotros, antes bien nos eleva a él”.
2. ¿Por qué el Señor Jesús tuvo un ministerio exitoso?

“En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios” (Luc. 6:12).

· Con frecuencia, Jesús dedicaba toda la noche a orar (DTG 388).
· Por lo general tales casos, mencionados por los escritores de los Evangelios, precedían a momentos de decisión o de crisis en la vida o en el ministerio del Salvador (Mar. 1: 35).
· Procuraba meditar y orar al comienzo de su ministerio (Mat. 4: 1).
· Así también la oración señaló el comienzo de su ministerio en Galilea e inmediatamente antes de su primer viaje misionero por los pueblos y las aldeas de Galilea (Mar. 1:35).
· La noche que en esta ocasión pasó en oración fue antes de la ordenación de los doce, del Sermón del Monte y del comienzo del segundo viaje por Galilea.
· Otra vez se menciona específicamente que oró en relación con la gran crisis de Galilea (Mat. 14: 22-23; Juan 6: 15, 66).
· Lo mismo aconteció en la transfiguración, cuando Jesús presentó a tres de sus discípulos el asunto de sus sufrimientos y de su muerte (Luc. 9: 28-31).
· Dedicó a la oración la noche entera que siguió a la entrada triunfal (DTG 534).
· La oración más extensa de Jesús que se haya registrado precedió a su entrada en el huerto de Getsemaní (Juan 17).
· Y sólo pocas horas antes de su crucifixión, Jesús ofreció su más ferviente y agonizante oración en el huerto (Mat. 26: 36-44).

3. ¿Qué características sobresalientes encontramos en la oración intercesora de Jesús en Juan 17? ¿Qué elementos de un caminar profundo y personal con Dios encontramos en esa oración? ¿Cuáles son tus razones para orar? ¿Qué eventos de tu vida te llevan a orar de rodillas? ¿Cuál ha sido tu experiencia con el poder de la oración para sostenerte? ¿De qué modo podrías mejorar tu vida de oración?

En la oración intercesora de Cristo, en la noche de su traición (Juan. 17), oró por la unidad de los discípulos y porque tuvieran fuerzas para vivir en el mundo sin ser influidos por él (Juan 17:15, 22). Esta oración es la más extensa de las oraciones de Jesús que se registran. Bengel dice respecto al capitulo 17 de Juan, que de todos los capítulos de las Escrituras es el más fácil en cuanto a las palabras; el más profundo en cuanto a las ideas. Esta oración se divide claramente en tres partes: (1) Oración por Cristo mismo (Juan 17:1-5); (2) oración por los discípulos (Juan 17:6-19); (3) oración por todos los creyentes (Juan 17:20-26).

Oración por Cristo mismo

“Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Juan 17:1-5)


· Jesús sería glorificado al ser levantado en una muerte victoriosa, que era el preludio necesario de su gloriosa resurrección.
· Un conocimiento experimental y viviente conduce a la vida eterna.
· No hay salvación en sólo conocer, pero tampoco puede haber salvación sin conocimiento (Rom. 10: 13-15). Aquí se define el conocimiento salvador como el que se centra en el "Dios verdadero" -en contraste con los dioses falsos- y en Jesucristo. Fue muy notable la ausencia del conocimiento de Jesucristo en la religión de los judíos. En el día final los hombres serán rechazados porque despreciaron el conocimiento esencial (Ose. 4: 6).
· Dios fue glorificado cuando fue completada la obra que Jesús vino a hacer para la salvación del hombre.
· Jesús pide volver a su antigua gloria. Pablo describe el cumplimiento de esta oración: "Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre" (Fil. 2: 9).

Oración por los discípulos

“He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.
No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santificalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad” (Juan 17:6-19)


· La relación de Cristo con el Padre -el Dios al cual los judíos adoraban- era un punto de énfasis constante en las enseñanzas de Jesús. Los judíos lo acusaban de blasfemia y lo tildaban de impostor porque afirmaba que Dios era su Padre, pero los discípulos estaban persuadidos del verdadero origen y la verdadera identidad de Jesús.
· En ese momento Jesús se ocupaba de sus discípulos. Jesús no quiere decir que el mundo esté fuera del alcance del cuidado de él o de su Padre. Dios ama al mundo, y gratuitamente ofrece salvación a todos (Juan 3: 16; Apoc. 22: 17). Después Jesús incluye en su oración a "los que han de creer en mí por la palabra de ellos" (Juan 17: 20).
· El Padre fue glorificado por la obediencia de Cristo. Así también el Hijo fue glorificado por la obediencia de los discípulos, pero más por el hecho de que fueran sus mensajeros al mundo.
· Jesús vino a representar el nombre, o carácter de su Padre, y durante el tiempo de su encarnación actuó bajo la autoridad de su Padre.
· Jesús estaba por irse. Por eso confió los discípulos al cuidado de su Padre. Ellos quedarían en un mundo malvado y necesitarían de una gracia especial en su lucha contra el pecado.
· Cada cristiano puede pedir ese poder protector. Dios no permitirá que un hijo suyo sea tentado más allá de lo que pueda soportar (1 Cor. 10: 13).


· Estaban en el mundo (Juan 17:11, 15), pero no participaban del espíritu del mundo. Fueron enviados al mundo (Juan 17:18) para que pudieran persuadir a otros a que renunciaran al mundo (Mar. 16: 15).
· Podría haberse pensado que ése era el medio más eficaz para que fueran preservados del mal del mundo. Pero los discípulos tenían una misión para cumplir en el mundo, así como Jesús había venido al mundo a cumplir su obra (Juan 17:4).
· La palabra griega hagiázô, "considerar como santo", "apartar para fines sagrados", "consagrar", "hacer santo". Los discípulos debían ser consagrados para su tarea.
· La santidad es uno de los atributos de Dios (1 Ped. 1: 16). Por lo tanto, ser hecho santo es llegar a ser semejante a Dios. El plan de salvación tuvo el propósito de que se cumpliera esta obra (2 Ped. 1: 4; Ed 121).
· La Palabra de Dios es declarada la "verdad". Las Escrituras nos revelan el carácter de Dios y de Jesucristo. Llegamos a ser nuevas criaturas haciendo de las verdades de la Palabra de Dios una parte de la vida.
· Jesús se dedicó a sí mismo para completar la tarea que había venido a cumplir en este mundo. Ante él estaba la cruz, y en el acto de ofrecerse a sí mismo hizo posible la santificación de todos los creyentes (Heb. 10: 10).
· El cristiano será inexpugnable ante los ataques de Satanás mientras luche con la fortaleza y la luz del cielo. Sin embargo, Dios protege sólo a los que eligen ser protegidos. Cuando los hombres, yendo en contra del consejo divino, se colocan voluntariamente en el terreno del enemigo, no pueden esperar ser preservados por el poder de Dios.

Oración por todos los creyentes


“Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos” (Juan 17:20-26).

· Aquí comienza la oración por todos los creyentes hasta el fin del tiempo.
· Habría diversidad de dones (1 Cor. 12), pero debía haber unidad de espíritu, propósito y creencia.
· No debiera haber contiendas por la supremacía, como las que hacía poco habían contaminado a los doce (Luc. 22: 24-30).
· La unidad que emanara de la mezcla armoniosa de las vidas de los cristianos impresionaría al mundo con el origen divino de la iglesia cristiana.
· Sólo puede efectuarse el crecimiento hacia la perfección cuando el creyente permanece en Cristo (Juan 15: 1-5).
· Jesús ora por la culminación del plan de redención en la glorificación de la iglesia de Dios, en el tiempo de su segunda venida.
· Por mucho tiempo la familia humana ha estado en tierra extranjera (Heb. 11: 13-14), alejada de la casa del Padre (Apoc. 14: 2-3).
· "Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto... esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo" (Rom. 8: 22-23).
· La redención acontecerá cuando el Señor descienda del cielo y reúna a sus hijos de los cuatro "vientos" de la tierra (Mat. 24: 31; 1 Tes. 4: 16). En ese tiempo, los fieles irán para estar "siempre con el Señor" (1 Tes. 4: 17).
· Jesús oró por la llegada de ese feliz momento. Todo cristiano debería orar para que se cumpla prontamente la promesa (Apoc. 22: 20).
· El mundo no había reconocido al Padre a pesar de que Jesús lo reveló.

4. ¿Cuál es el secreto para depender totalmente de Dios? ¿De manera podemos ser guiado, dirigidos y fortalecidos durante los momentos difíciles? ¿Por qué cosas debemos de orar siempre?

"Orad sin cesar" (1 Tes. 5: 17). La oración no es un arma más, sino es el espíritu, la manera en la cual debe llevarse la armadura completa y librarse la batalla. Pablo insta a sus lectores a que la oración sea en ellos un estado mental continuo, una actitud de permanente comunión con Dios (Luc. 18: 1; Fil. 4: 6; Heb. 4: 16).
"Oración y ruego, con acción de gracias" se agregan a la oración en Fil. 4: 6. La gratitud y la intercesión son dos elementos importantísimos en la oración eficaz.
Aun cuando tengamos las mejores intenciones, nuestras oraciones revelan a menudo nuestro limitado entendimiento, nuestros prejuicios ocultos y nuestra completa ignorancia acerca de qué es mejor para nosotros (Rom. 8: 26-27). Son pocos los que pueden mirar hacia atrás y no agradecer a Dios porque el Espíritu Santo examinó sus oraciones, notó las intenciones, y las presentó a Dios en tal forma que él pudiera contestarlas. ¡Cuán a menudo el tiempo nos ira revelado la completa insensatez de algunas de nuestras oraciones, y cuán agradecidos estamos de no haber recibido nunca algunas de las cosas que pedimos!
“Presentad a Dios vuestras necesidades, gozos, tristezas, cuidados y temores. No podéis agobiarlo ni cansarlo. El que tiene contados los cabellos de vuestra cabeza, no es indiferente a las necesidades de sus hijos. "Porque el Señor es muy misericordioso y compasivo' (Santiago 5: 11). Su amoroso corazón se conmueve por nuestras tristezas y aún por nuestra presentación de ellas. Llevadle todo lo que confunda vuestra mente. Ninguna cosa es demasiado grande para que él no la pueda soportar; él sostiene los mundos y gobierna todos los asuntos del universo. Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz es tan pequeña que él no la note. No hay en nuestra experiencia ningún pasaje tan oscuro que él no pueda leer, ni perplejidad tan grande que él no pueda desenredar. Ninguna calamidad puede acaecer al más pequeño de sus hijos, ninguna ansiedad puede asaltar el alma, ningún gozo alegrar, ninguna oración sincera escaparse de los labios, sin que el Padre celestial esté al tanto de ello, sin que tome en ello un interés inmediato” (El camino a Cristo, p. 100,).
La oración es esencial para la vida cristiana y para la victoria sobre el pecado. Respondemos a la Palabra de Dios mediante la oración.
5. ¿Qué ingredientes son esenciales en nuestras oraciones?

“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo” (Fil. 1: 9, 10.)

· El deseo del Señor es que sus seguidores crezcan en gracia, que su amor abunde más y más, que estén llenos de los frutos de justicia.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. (Fil. 4: 6).

"Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis" (Mat. 21: 22).

· La fe es un ingrediente esencial de la oración (Mat. 21:21, 22).
· Mediante las parábolas del amigo que llamó a medianoche (Luc. 11:5-13) y la del juez injusto (Luc. 18:1-8), nuestro Señor enfatiza la importancia de la persistencia, la perseverancia y el fervor en la oración.
· Las relaciones correctas en el hogar son importantes para que las "oraciones no tengan estorbo" (1 Ped. 3:7).
· Un espíritu perdonador es esencial para el perdón de los propios pecados (Mat. 6:14, 15).
· La humildad también es un ingrediente esencial (Luc. 18:10, 11).
· La oración ha de ser ofrecida a Dios en el nombre de Jesús (Juan. 14:13, 14).
· Las oraciones motivadas por el egoísmo no pueden ser contestadas (Sant. 4:3), y Dios no escucha las oraciones de los que deliberadamente le desobedecen, o que tienen el propósito de desobedecerlo (Prov. 15:29; 28:9).
· En vista de que la oración refleja la conciencia de la necesidad y la fe en el poder de Dios de suplir lo que hace falta, él a menudo hace por nosotros, como resultado de ella, lo que de otro modo no haría. Algunas personas "no tienen" porque "no piden" (Sant. 4:2).

6. ¿Cómo deben ser nuestras oraciones al dirigirnos a Dios?

· La oración debe ser sencilla y no ostentosa (Mat. 6:5, 7).
· Para que sea respondida es esencial que el pedido esté en armonía con la voluntad de Dios.
· El suplicante debería orar según el ejemplo de Cristo: "Pero no sea como yo quiero, sino como tú" (Mat. 26:39).
· "Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye" (1 Juan 5:14).
· Demasiado a menudo "qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles" (Rom. 8:26).
· Se deben ofrecer oraciones especiales por los enfermos (Sant. 5:14, 15), con sinceridad de corazón, con la fe sencilla de que, en su propio tiempo y manera, Dios proveerá lo que sea mejor. Así, él puede atender nuestro pedido o negarlo; y puede proveer algo mejor o hacernos esperar la respuesta hasta una mejor ocasión.
· Como el título lo sugiere, varios salmos constituyen oraciones (Sal. 17; 86; 90; 102).

7. ¿Cuál es el mensaje central de la oración modelo?

La más conocida es la oración modelo que Cristo enseñó a sus discípulos: el Padrenuestro. Aunque es breve, abarca las necesidades y aspiraciones básicas del creyente devoto (Mat. 6:9-13; Luc. 11:2-4).


IV. UN INTENSO TRABAJO PARA CUMPLIR LA MISION

1. Cuando le dijeron a Jesús que comiera, ¿qué respondió él? (Juan 4:32-34). ¿De qué modo debemos comprender esas palabras? ¿Qué mensaje podemos tomar de ellas para cumplir la misión que Cristo nosotros mismos?
“Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” (Juan 4:34)

· Jesús vivía para el único propósito de hacer la voluntad de su Padre (Mat. 4: 4; Luc. 2: 49; Juan 6: 38).
· La mayoría de los hombres vive para "la comida que perece" (Juan 6: 27), pero Jesús no deseaba nada excepto "la comida que a vida eterna permanece".
· Las necesidades materiales de la vida eran secundarias frente a su gran propósito de lograr la salvación del hombre (Mat. 6: 24-34; Juan 6: 26-58).
· El Padre "envió" a Jesús al mundo (Juan 3:17).
· Con frecuencia Juan cita a Jesús en relación con su misión divina (Juan 3: 17; 5: 30, 36-37; 6: 38, 44; 7: 18, 28, 33; 8: 16, 18, 26, 29; 9: 4; 10: 25, 32, 37; 12: 44, 49; 13: 20; 14: 10, 24, 31; 15: 21; 16: 5; 17: 4; Luc. 2: 49).
· “Acabe su obra”, es decir, la "obra" para la cual Dios envió a su Hijo al mundo (Mat. 1: 21; Juan 17: 4).

2. ¿Por qué la misión de Cristo debe ser una realidad en nuestras vidas? ¿Cuán importante es difundir las “buenas nuevas” de salvación?

Ninguna vida fue tan llena de trabajo y responsabilidad como la de Jesús, y, sin embargo, cuán a menudo se le encontraba en oración. Cuán constante era su comunión con Dios. Como uno de nosotros, participante de nuestras necesidades y debilidades, dependía enteramente de Dios, y en el lugar secreto de oración, buscaba fuerza divina, a fin de salir fortalecido para hacer frente a los deberes y las pruebas.
En un mundo de pecado, Jesús soportó luchas y torturas del alma. En la comunión con Dios, podía descargarse de los pesares que le abrumaban. Allí encontraba consuelo y gozo. En Cristo, el clamor de a humanidad llegaba al Padre de compasión infinita. Como hombre, suplicaba al trono de Dios, hasta que su humanidad se cargaba de una corriente celestial que conectaba a la humanidad con la divinidad. Por medio de la comunión continua, recibía vida de Dios a fin de impartirla al mundo. Su experiencia ha de ser la nuestra.

· "Venid vosotros aparte", nos invita. Si tan sólo escuchásemos su palabra, seríamos más fuertes y más útiles. Si hoy tomásemos tiempo para ir a Jesús y contarle nuestras necesidades, no quedaríamos chasqueados; él estaría a nuestra diestra para ayudarnos.
· Jesús enseñó a orar a sus discípulos, y a menudo les hacía ver la necesidad de orar. No les ordenó que estudiaran libros para aprender a orar. No debían orar para los hombres, sino que debían presentar sus peticiones a Dios. Les enseñó que la oración que Dios acepta es la petición sencilla y ferviente que procede del alma que experimenta su necesidad; y les prometió enviar el Espíritu Santo para que él redactara sus oraciones.

3. ¿Cuánto activo has sido en la participación de los programas de evangelización para cumplir la misión de la iglesia?

El verdadero carácter de la iglesia se mide, no por la alta profesión que haga, ni por los nombres asentados en sus libros, sino por lo que está haciendo realmente en beneficio del Maestro, por el número de sus obreros perseverantes y fieles. El interés personal y el esfuerzo vigilante e individual realizarán más por la causa de Cristo que lo que puede lograrse por los sermones o los credos.
Dondequiera se establezca una iglesia, todos los miembros deben empeñarse activamente en la obra misionera. Deben visitar a toda familia del vecindario, e imponerse de su condición espiritual. (SC18)

V. NUESTRO CAMINAR CON DIOS

1. ¿Qué es la justificación?

La justificación proviene del griego dikáiôma, "exigencia", "acto justo", "estatuto", "sentencia judicial", "declaración de justicia", dikáíôsis, "justificación", "vindicación", "absolución". El verbo "justificar" aparece con mucho más frecuencia que el sustantivo "justificación".

· En el uso teológico, justificar es el acto divino por el cual Dios declara justo a un pecador penitente, o lo considera justo.
· La justificación es lo opuesto a la condenación (Ro. 5:16).
· Ninguno de los dos términos especifica cómo es el carácter, sino sólo la situación ante Dios.
· La justificación no es una transformación del carácter inherente; no produce justicia, así como la condenación no produce pecaminosidad.
· Una persona cae bajo la condenación por causa de sus transgresiones, pero, como pecador, puede experimentar la justificación sólo mediante un acto de Dios.
· La condenación se gana o se merece, pero la justificación no puede ser ganada: es un "don" gratuito o inmerecido.
· Al justificar al pecador, Dios lo absuelve, lo declara justo, lo considera justo, y lo trata como a una persona justa.
· La justificación es tanto el acto de absolver como la declaración correspondiente que afirma que existe un estado de justicia.
· Las acusaciones de maldad son canceladas, y el pecador, ahora justificado, llega a estar en una relación correcta con Dios (que Pablo describe como de "paz para con Dios"; Rom. 5:1).
· El estado de justicia que el pecador alcanza por medio de la justificación es imputado (Rom 4:22), es decir, se le cuenta como justicia (Rom. 5:3, 4).
· Cuando Dios imputa justicia al pecador arrepentido, figuradamente pone la expiación provista por Cristo y la justicia de él como un crédito en los libros del cielo, y el pecador se encuentra ante Dios como si nunca hubiera pecado.

La justificación presupone que Dios tiene una perfecta norma de justicia, mediante la cual espera que los seres creados ordenen su vida, y que él demanda una obediencia perfecta a esta norma. Teóricamente, Dios no podría condenar a un hombre que nunca hubiera violado esta norma (Rom. 2:13), pero dado que todos lo hemos hecho (Rom. 3:10, 23). La ley divina -toda la voluntad revelada de Dios con respecto al hombre- es así una expresión, un reflejo de su propio carácter y una norma que deben alcanzar todos los seres creados.

2. ¿Qué es la santificación?

El término santificación del griego es haguiasmós y del verbo haguiázo, "consagrar", "santificar", "separar"; equivalente al verbo hebreo qâdash, "apartar del uso común", "santidad", "consagración","santificación".

3. ¿Cuál es la diferencia entre santificación y justificación? ¿Como se logra la santificación?

De acuerdo con el concepto teológico moderno, la palabra santificación se refiere al proceso del desarrollo del carácter, o al resultado de dicho proceso. Sin embargo, tal como se las usa en el Nuevo Testamento, "santificación" y "justificación" son en esencia términos equivalentes. El primero se refiere al cambio de condición: de la pecaminosidad a la santidad; el segundo, al paso de la injusticia a la justicia (Rom. 6:19). Por eso, se presenta el comienzo de la santificación como algo que ya ha ocurrido (1Cor. 6:11, donde dice: "Ya habéis sido santificados"; CBA 7:476). Esto no quiere decir que los autores del Nuevo Testamento no tenían nada que opinar con respecto al concepto moderno de "santificación", porque se refieren a él a menudo y ampliamente con expresiones como "sigue la justicia" (1Tim. 6:11), "andemos en vida nueva" (Rom. 6:4), "transformaos" (Rom.12:2), "perfeccionando la santidad" (2 Cor. 7:1), "crezcamos en... Cristo" (Efe. 4:15), "prosigo a la meta" (Fil. 3:12-15), "sobreedificados en él [Cristo]" (Col. 2:7), "completos en todo lo que Dios quiere" (Col. 4:12), peleando "la buena batalla de la fe" (1 Tim. 6:12), participando "de la naturaleza divina" (2 Pedro 1:4), creciendo "en la gracia" (2 Pedro 3:18), entre otros.

· Mediante la justificación el hombre recibe al Señor Jesucristo, y mediante la santificación aprende a andar en armonía con su voluntad (Col. 2:6, 7).
· La justificación se produce en un momento, mientras la santificación dura toda la vida.

4. ¿Qué significa caminar con Dios?

“Nadie debe caminar con temor y temblor, bajo continua duda, sembrando su senda con quejas; sino que todos deben mirar a Dios, y ver su bondad y regocijarse en su amor. Reunid todas vuestras facultades para mirar hacia arriba, no hacia abajo a vuestras dificultades; entonces no desmayaréis nunca por el camino. Pronto veréis a Jesús detrás de la nube, extendiendo su mano para ayudaros; y todo lo que tendréis que hacer, será darle vuestra mano con fe sencilla, y dejarle que os guíe. A medida, que os volváis confiados, llegaréis a tener esperanza por la fe en Jesús. La luz que resplandece de la cruz del Calvario os revelará cuánto estima Dios el alma, y apreciando esta estima, trataréis de reflejar la luz al mundo. Un gran nombre entre los hombres es como letras trazadas en la arena; pero un carácter sin mancha perdurará para toda la eternidad. Dios os da inteligencia y una mente razonadora, por la cual podéis comprender sus promesas; y Jesús está listo para ayudaros a formar un carácter fuerte y simétrico” (Testimonios selectos, tomo IV, 177).

5. ¿Qué significa caminar en la luz?

“Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz” (Efe. 5: 8).

Andad en la luz. Andar en la luz significa ser decidido, pensar, ejercer fuerza de voluntad, en un ferviente intento de representar a Cristo en la dulzura de su carácter. Significa apartar toda lobreguez. No debéis descansar satisfechos diciendo solamente: "Soy un hijo de Dios". ¿Estáis contemplando a Jesús, y al contemplarlo, os estáis transformando a su semejanza? Caminar en luz significa avanzar en el desarrollo de los dones espirituales. Pablo declaró: "No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; pero. . .olvidando ciertamente lo que queda atrás", al contemplar constantemente el Modelo, me extiendo "a lo que esta adelante".

Caminar en la luz significa caminar "rectamente", caminar "en la ley de Jehová", caminar "por fe", caminar "en el Espíritu", caminar " en tu verdad", caminar " en amor", caminar "en novedad de vida". Esto es perfeccionar " la santificación en temor de Dios"(Hijas e hijas de Dios, p. 202)



6. ¿Qué personajes bíblicos caminaron con Dios?

Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios (Hebreos 11: 5).

· “Enoc no sólo meditaba y oraba, y se vestía con la armadura de la vigilancia, sino que después de presentar sus súplicas a Dios se levantaba para instar a los demás hombres a hacer lo mismo.
· Para tener el favor de los incrédulos, no disfrazaba la verdad ni descuidaba su vida. Esta íntima relación con el cielo le daba valor para llevar a cabo las obras divinas. Enoc caminó con el Señor y "tuvo testimonio de haber agradado a Dios" (Heb. 11:5).
· Este es hoy el privilegio de cada creyente. El hombre mora con Dios, y Dios habita con el hombre. "Yo en ellos, y tú en mí" (Juan 17: 23), dice Jesús.
· Caminar con Dios y tener el testimonio de que sus caminos le agradan es una experiencia que no está reservada solamente a Enoc, Elías, los patriarcas, los profetas, los apóstoles y los mártires. No es sólo el privilegio, sino el deber de cada seguidor de Cristo tener a Jesús entronizado en el corazón. Entonces serán en verdad como árboles que llevan fruto” (RP 256).
· A menos que haga de la contemplación del Salvador la gran ocupación de su vida, y por la fe acepte los méritos que tiene el privilegio de reclamar, el pecador no puede ser salvado más de lo que Pedro podía caminar sobre las aguas si no mantenía sus ojos fijos permanentemente en Jesús.
· En este tiempo ha sido el propósito determinado de Satanás el de eclipsar la visión de Jesús, e inducir a los hombres a mirar al hombre, a confiar en el hombre, y ser educados para esperar ayuda del hombre.
· Durante siglos la iglesia ha estado mirando al hombre, y esperando mucho del hombre, pero no mirando a Jesús, en el cual están centradas nuestras esperanzas de vida eterna (TM91).

Cuando el corazón se interesa en lo recto, los ojos dejan de divagar. La vida en la ciudad moderna acosa al transeúnte con mil tentaciones de todo tipo, y no hay mejor protección que caminar rectamente, con los ojos fijos en una sola meta. Si queremos lograr la salvación, debemos andar por esta vida con los ojos puestos en Jesús (Heb. 12: 2).


7. ¿De qué modo podemos sintonizarnos con Dios y escuchar su voz?

Así como el desierto fue la gran aula de Dios para educar a líderes como Moisés, Amós y Juan el Bautista, así también las vicisitudes del desierto de la vida pueden proporcionar excelentes oportunidades para poner el alma en armonía con el cielo. Los que Dios escoge hoy para preparar el camino para la venida de Jesús, necesitan la ecuanimidad de espíritu que se adquiere con la percepción de lo invisible. La vida moderna no es propicia para la meditación acerca de la voluntad y de los caminos de Dios, revelados en su Palabra y en su trato providencial con los hombres. A menos que encontremos tiempo para escapar del bullicio del mundo y nos encerremos con Dios, aguardando en silencio ante él, posiblemente nunca escuchemos el "silbo apacible y delicado" que habla a nuestra alma (DTG 330-331; cf. 1 Rey. 19: 12). Deberíamos proponernos pasar cada vez menos tiempo en las cosas terrenas y dedicar cada vez más tiempo a caminar con Dios como lo hizo el Enoc de antaño. Necesitamos poner nuestra "mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra" (Col. 3: 2).

“Necesitamos confiar en Dios con serenidad. Es imperiosa la necesidad de esto. El ruido y el bullicio que hacemos en el mundo no es lo que demuestra nuestra utilidad. ¡Ved cuán silenciosamente obra Dios! No oímos el ruido de sus pasos, y sin embargo está caminando alrededor de nosotros, obrando para nuestro bien. Jesús no buscó notoriedad; su poder vivificante fluía hacia los necesitados y los afligidos por medio de acciones silenciosas cuya influencia se extendía ampliamente por todos los países, ni se sentía y expresaba en la vida de millones de seres humanos. Los que desean trabajar con Dios necesitan cada día de su Espíritu; necesitan caminar y trabajar con mansedumbre y humildad de espíritu sin procurar hacer cosas extraordinarias, sino satisfechos con hacer la obra que está ante ellos, y hacerla fielmente. Quizá los hombres no vean o aprecien sus esfuerzos, pero los nombres de estos fieles hijos de Dios están escritos en el cielo entre los más nobles obreros del Señor, como los que esparcen la semilla divina teniendo en cuenta una gloriosa cosecha. "Por sus frutos los conoceréis." (MS 24)

8. ¿Cuántos milagros de Jesús se registran en los evangelios?

De los 35 milagros que se han registrado de Jesús, 23 fueron sanamientos, en 3 resucitó muertos, en 3 proveyó alimentos o bebida y en 2 realizó grandes capturas de peces; los otros 4 fueron: calmar la tormenta, caminar sobre el agua, secar la higuera estéril y proporcionar dinero para el impuesto.

9. ¿Por qué se ven muchos o pocos milagros en nuestros días? ¿Cuál es el mayor milagro que ha realizado el Señor Jesús en tu vida?

· El poder de obrar milagros es un don del Espíritu Santo (1 Cor. 12:4, 10, 28), que ningún ser humano puede apropiárselo o asumir para sí (Hch. 8:18-22).
· Jesús prometió a sus discípulos que harían "obras mayores" que las que le vieron hacer a él (Juan 14:12; no en poder o valor, sino en extensión y cantidad (DBA 788).
· La comisión evangélica contenía la promesa del poder de obrar milagros (Marcos 16:16-18; 1 Cor. 12:10), y no hay evidencias de una limitación del tiempo para el uso de ese poder.
· El mismo poder divino de los días del Nuevo Testamento está disponible hoy cuando hace falta, pero deben satisfacerse las mismas condiciones, tanto por quien los recibe como por el agente humano que opera.
· Satanás también tiene poder de hacer milagros muy parecidos a los verdaderos (Exo. 7:11, 22; 8:7, 18; Hech. 8:9-11; 2 Tes. 2:9; Apoc. 13:14; 19:20). Si Satanás tiene poder para producir enfermedades físicas en los hombres (Luc. 13:16), también a veces puede liberarlos si se adecua a sus propósitos. En consonancia, el cristiano alerta no caerá presa de engaños satánicos, sino atenderá a la instrucción de probar "los espíritus si son de Dios" (1 Juan. 4:1).

REFLEXIONES Y APLICACIONES PARA LA VIDA

Mí querido(a) amigo(a), hermano(a):¿Cuál ha sido tu propia experiencia con el poder de la Palabra, para vencer los ataques de Satanás? ¿Cuán alta está la oración en nuestras prioridades? ¿De que manera podemos hacer cambios en nuestras vidas para que la oración sea la primera prioridad? ¿Qué es la oración? ¿Cómo deben ser nuestras oraciones? ¿Hemos orado por las razones correctas? ¿Cuándo debemos orar? ¿Para qué debemos orar? ¿Cómo podemos vencer los obstáculos que se presentan? ¿Es Jesús nuestro Modelo? ¿Por que debemos caminar intensamente con él? ¿Cuál es el secreto para depender totalmente de Dios? ¿De manera podemos ser guiado, dirigidos y fortalecidos durante los momentos difíciles? ¿Por qué cosas debemos de orar siempre


Reflexiona conmigo el siguiente texto: “Siempre habrá obstáculos delante de nosotros pero hemos de seguir a nuestro Líder y enfrentar nuestras dificultades en forma unida, tomados de la mano. Hay un solo camino al cielo. Debemos caminar en las huellas de Jesús, haciendo sus obras en la misma forma como El hizo las obras de su Padre. Debemos estudiar sus caminos, no los caminos del hombre; debemos obedecer su voluntad, no la nuestra; debemos caminar cuidadosamente. No se adelanten a Cristo. No hagan ningún movimiento sin consultar a su Comandante. Pidan humildemente en oración y recibirán. El es ‘el camino, y la verdad, y la vida’” (Alza tus ojos, p. 140)

Ore conmigo, por favor… “Ahora, Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos, Y atentos tus oídos a la oración que se eleve en este lugar” (2 Crón. 6:40)...Feliz sábado.




RESUMEN
Debemos depender totalmente del Señor, así como Jesús dependió de su Padre celestial. Como Jesús, también podemos adquirir una estrecha conexión con Dios mediante la oración y la comunión continuas con él.
Elaboró: Delfino Jarquín L, Si usted gusta toda la versión haga clic en:
http://groups.google.com.mx/group/fino2008escuelasabatica
http://www.pmministries.com/CEES/2008/ES2/Index.html; www.vivafeliz.es.tl; http://comentariosdeescuelasabatica.blogspot.com; http://www.adventistas.com.mx, temas de interés y enlaces inmediatos.
Bibliografía: Adams Roy, Jesús es maravilloso, Guía de estudio de la Biblia, Edición para maestros, Abril-Junio de 2008__Notas de E.G. White para las Lecciones de la Escuela Sabática, , Abril-Junio de 2008__G. White Ellen: El Deseado de todas las gentes,__Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día: Comentario Bíblico adventista del Séptimo Día, Tomo IV, V&,VI- Diccionario Bíblico Adventista del Séptimo día, - Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, 1988 & 2006, _D. Thomas Jerry, Las 28 Creencias fundamentales para mí, APIA, 2007,__R. Thiele Edwin, ¡Mi Dios sin igual!, APIA,1998__H. Woolsey Raymond, El Amor más admirable, APIA, 1995,_ B. Cabusog Jr Hermenio, Emen Louie, et al, Jesús: un don maravilloso, Guía de es estudio de la Biblia para jóvenes, El universitario, Abril-Junio de 2008.
Hermanos y maestros de la Escuela Sabática, espero que les pueda servir de ayuda este material. El propósito es, abarcar toda la lección de la semana; considerando los objetivos principales y aplicándolos en nuestra vida cristiana...gracias por las sugerencias y comentarios que nos han enviado; que la honra y la gloria sea para Dios. Ahora el correo es: delfino_comessab@hotmail.com; delfinosabbathschoolcomment@gmail.com ¡Dios les bendiga hermanos en cada una de sus actividades!, y esperando pronto la bendita esperanza de la Segunda Venida de Cristo Nuestro Señor, se despide su hermano en Cristo: Defino Jarquín López.

5/16/2008

Leccion 7: El enigma de su conducta

Lección 7: El enigma de su conducta

Puedes abrirlo también en: http://docs.google.com/Doc?id=dkc3vcv_32dswq4vgm

Para el 17 de mayo de 2008

Lee: Mateo 4:12, 13; 8:28-32; 11:18, 19; 21:12, 13; Lucas 2:41-51; 5:32; 1 Corintios 1:26-28.

Descubre: ¿Sabía Jesús quién era? ¿A qué edad comprendió su misión al venir en este mundo? ¿Por qué Jesús se enojó? ¿Qué clase de ira mostró Jesús? ¿Qué es la justa indignación? ¿Por qué Dios permite que sus hijos sufran? ¿Cuál es el contexto de esta lección?

Memoriza y considera: “Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores” (Mat. 11:19).

Pensamiento clave: Jesús sabía que era el Hijo de Dios y comprendió, desde su juventud, cuál era el propósito por el que había venido a la tierra. Aunque algunas veces su actitud nos parezca un tanto compleja y hasta difícil de entender, siempre lo hizo con la finalidad de dar salvación a los perdidos.

“En aquel día los redimidos resplandecerán en la gloria del Padre y del Hijo. Tocando sus arpas de oro, los ángeles darán la bienvenida al Rey y a los trofeos de su victoria. Se elevará un canto de triunfo que llenará todo el cielo. Cristo habrá vencido. Entrará en los atrios celestiales acompañado por sus redimidos, testimonios de que su misión de sufrimiento y sacrificio no fue en vano.
Hay mansiones para los peregrinos de la tierra. Hay vestiduras, coronas de gloria y palmas de victoria para los justos. Todo lo que nos dejó perplejos en las providencias de Dios quedará aclarado en el mundo venidero. Las cosas difíciles de entender hallarán entonces su explicación. Los misterios de la gracia nos serán revelados. Donde nuestras mentes finitas discernían solamente confusión y promesas quebrantadas, veremos la más perfecta y hermosa armonía. Sabremos que el amor infinito ordenó los incidentes que nos parecieron más penosos. A medida que comprendamos el tierno cuidado de Aquel que hace que todas las cosas obren conjuntamente para nuestro bien, nos regocijaremos con gozo inefable y rebosante de gloria.
Os ruego que os preparéis para la venida de Cristo en las nubes de los cielos... Preparaos para el juicio, para que cuando Cristo venga para ser admirado por todos los que creen, podáis estar entre aquellos que lo recibirán en paz” (Dios nos cuida, p. 252)

PROPÓSITOS DE LA LECCIÓN DE ESTA SEMANA

· Saber cómo la fidelidad de Jesús en hacer la voluntad del Padre, en el cielo, estuvo sobre todo lo demás. Y él sabía que la voluntad de Dios para él era que salvara a la humanidad.
· Sentir el deseo de demostrar personalmente que cada creyente es aceptado en la familia de Dios, sin tomar en cuenta su condición socioeconómica.
· Hacer el esfuerzo de alcanzar a todos, sin tomar en cuenta su condición

I. EL HIJO BUENO: IMITANDO A JESUS

1. ¿Sabían José y María la misión de Jesús? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? ¿Sabía Jesús quién era?
“Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él” (Luc. 2:40).

Lucas habla que José es el padre de Jesús, desde el punto de vista legal y popular, pero de ningún modo en el sentido literal o biológico (Mat. 1: 21, 24). Como esposo de María, José fue, para los efectos prácticos, el padre de Jesús desde el momento en que éste nació; y de allí en adelante, o por lo menos desde la presentación en el templo, José fue considerado como padre de Jesús según el lenguaje de esa época (Luc. 3: 23; 4: 22; Juan 6: 42).
· El primero de los deberes legales de José como padre de Jesús fue el de ponerle nombre (Mat. 1: 21). Más tarde, y por instrucción divina, José hizo las veces de padre del niño (Mat. 2: 13, 19-22).
· Siendo que María misma emplea el término "padre" para referirse a la relación de José con Jesús (Luc. 2: 48), es evidente que es apropiado llamarlo "padre" de Jesús.
· En Lucas 2:27, se menciona también a José, al referirse a los "padres" de Jesús; pero es evidente que no lo hace en el sentido literal, sino de acuerdo con una forma popular de expresarse enteramente apropiada (DTG 61-62).
· No sorprendidos, porque el ángel se le había aparecido ya a José (Mat. 1: 20) y a María (Luc. 1: 26-27) para darles un mensaje similar. Además, Elisabet se había dirigido a María usando frases evidentemente inspiradas (Luc. 1: 41-45).
· José y María también habían escuchado el relato de los pastores (Luc. 2: 20). Su admiración aumentaba con cada nueva evidencia de que el niño Jesús era el Mesías, a medida que el Espíritu les hacía comprender cada vez más claramente cuál era la tarea que su Padre celestial les había asignado.
· Es también posible que se hubieran sorprendido de que un extraño reconociera el gran secreto. Lucas no menciona la visita de los magos ni la huida a Egipto, acontecimientos que sucedieron antes del regreso a Galilea (Mat. 2: 1-23). Una omisión similar de una parte de la narración aparece en Hech. 9: 26, donde Lucas insinúa que Saulo fue inmediatamente de Damasco a Jerusalén; sin embargo, es evidente por Gál. 1: 17-18 que hubo un intervalo de tres años antes de que Pablo regresara a Jerusalén; y es también evidente que la visita de los magos siguió a la dedicación en el templo, porque hubiera sido increíble que José llevara a María y a Jesús a Jerusalén después de haberle advertido un ángel que debía huir a Egipto para escapar de Herodes (Mat. 2: 13).
· Cuando la familia regresó a Nazaret, Herodes ya había muerto y su hijo Arquelao reinaba en su lugar (Mat. 2: 19-23). Arquelao reinó desde el año 4 a. C. hasta el año 6 d. C. Por lo tanto, el regreso a Nazaret tuvo que haber ocurrido en este período, quizá poco después de haberse iniciado el reinado de Arquelao.
2. ¿Cómo era la vida de Jesús en su niñez?
“Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta” (Luc. 2:41-42).
Lucas describe la niñez de Jesús, hasta que tuvo 12 años (Luc2: 42), así como lo hace describiendo su adolescencia y juventud (Luc. 2:51-52).
· El desarrollo de la naturaleza humana y de la personalidad de Jesucristo siguió en forma normal, salvo que nunca cedió al pecado.
· Vivió dentro á el círculo familiar como lo haría cualquier niño y como cualquier joven normal.
· Pasó a través de los años que atañen al desarrollo físico, mental, espiritual y social como lo hace todo ser humano. Con la salvedad de que ninguna falla estropeó el proceso de su crecimiento integral.
· Este desarrollo es un testimonio de la verdadera humanidad de Jesús, así como su perfección atestigua de su divinidad.
· Los años de la niñez, adolescencia y juventud de Cristo fueron años de un desarrollo armonioso de sus facultades físicas, mentales y espirituales (Ed 11).
· La meta a la cual aspiraba era la de reflejar perfectamente el carácter de su Padre celestial.
· En él estaba ahora la humanidad perfecta, restaurada a la imagen de Dios.
· El breve ministerio de tres años y medio fue precedido por treinta años de constante preparación.
· La declaración en Luc. 2: 40 se refiere en primer lugar a la niñez de Jesús, mientras que en Luc. 2:52 se refiere particularmente a su adolescencia y juventud.
· Se hacen afirmaciones similares acerca de la juventud de Samuel (1 Sam. 2: 26) y de Juan el Bautista (Luc. 1: 80).
Las leyendas acerca de la niñez y de la juventud de Jesús que aparecen en los evangelios apócrifos, escritos en los primeros siglos de la era cristiana, son diametralmente opuestos a la sencilla dignidad, la hermosura y la fuerza del relato bíblico. Parece que Jesús no hizo ningún milagro antes de comenzar su ministerio público (DTG 53, 55, 71). Cristo hizo frente a los problemas de la vida, es importante reconocer que no nació con conocimiento, entendimiento y sabiduría, ni fue dotado de esas cualidades en forma sobrenatural, sino que aumentó o creció en sabiduría. "Todo niño puede aprender como Jesús" (DTG 51).
· Jesús participó del mejor tipo de ejercicio, el ejercicio útil, que tiene la virtud de impartir verdadera fuerza física y desarrollar plenamente las facultades. Estas actividades en la carpintería lo prepararon para llevar su porción de las cargas de la vida; así se benefició Y fue una bendición para otros (DTG 52-53).
· Desde que comenzó a razonar, Jesús creció constantemente en gracia espiritual y en conocimiento de la verdad.
· Crecía en fuerza moral y entendimiento por las horas que pasó solo en medio de la naturaleza -especialmente durante las primeras horas del día- meditando, escudriñando las Escrituras y buscando a su Padre en oración (DTG 69).
· En Nazaret, conocida por su maldad aun en esa generación perversa, Jesús estuvo siempre expuesto a la tentación y estaba constantemente en guardia para conservar la pureza de su carácter (DTG 52, 90).
· Al terminar sus años de preparación para el servicio, el Padre dio testimonio de él: "Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia" (Luc. 3: 22). Era un ejemplo viviente de lo que significa ser perfecto, como nuestro "Padre que está en los cielos es perfecto" (Mat. 5:48; DTG 52-53).

3. ¿Cómo era la personalidad de Jesús? ¿Por qué muchas veces hemos escuchado y dicho que Jesús es nuestro modelo? ¿Qué ejemplos nos dejo el Señor Jesús de su conducta digno de imitar?
En lo concerniente a su personalidad, Jesús se distinguía por su carácter especialmente:
· Amable (DTG 49, 219).
· Una paciencia imperturbable (DTG 49-50).
· La gracia de la cortesía desinteresada (DTG 49).
· La alegría y el tacto (DTG 54, 66).
· La simpatía y la ternura (DTG 54-55).
· La gracia y modestia juveniles (DTG 59).

Desde la niñez el único propósito de su vida fue bendecir a otros (DTG 51, 69, 71), y sus manos voluntarias siempre estuvieron dispuestas a servirlos (DTG 65). Cumplía fielmente los deberes de hijo, hermano, amigo y ciudadano (DTG 52, 61).

4. ¿Qué ejemplos nos ha dejado el Señor Jesús, desde su niñez, adolescencia y juventud?

El perfecto desarrollo del carácter sin pecado de Jesús, desde la niñez hasta la juventud, es quizá el hecho más admirable de toda su vida. Asombra a la imaginación. Y como se afirma que Jesús no tuvo oportunidades que Dios no esté dispuesto a proporcionar a nuestros hijos (DTG 50), bien podríamos preguntarnos: "¿Cómo puede hacerse esto?" (Juan 3: 9).
· En primer lugar, "Jesús aceptó la humanidad cuando la especie humana se hallaba debilitada por cuatro mil años de pecado. Como cualquier hijo de Adán, aceptó los efectos de la gran ley de la herencia" (DTG 32). Se le permitió "arrostrar los peligros de la vida en común con toda alma humana, pelear la batalla como la debe pelear cada hijo de la familia humana, aun a riesgo de sufrir la derrota v la pérdida eterna" (DTG 33).
· En segundo lugar, el niño Jesús no fue dotado en forma sobrenatural con sabiduría superior a la de otros niños normales. Pensaba, hablaba y actuaba con la sabiduría de un niño (DTG 50-52; PVGM 61). "Pero en cada etapa de su desarrollo era perfecto, con la sencilla y natural gracia de una vida exenta de pecado" (PVGM 61).
· En tercer lugar, el ambiente en el cual se crió Jesús -la proverbial maldad de Nazaret- lo sometió a "todos los conflictos que nosotros tenemos que arrostrar" (DTG 52; 91), y sin embargo, en su niñez y en su juventud su vida no fue mancillada ni aun por un solo mal pensamiento ni una mala acción (DTG 67).

5. ¿Por qué el carácter de los padres influye en la educación de sus hijos? ¿Qué significa actuar por precepto y ejemplo?

· El carácter de los hijos es determinado en gran medida por el precepto y el ejemplo de los padres.
· Cuando los niños tienen el privilegio de ver en la vida de sus padres el reflejo de la ternura, la justicia y la paciencia de Dios, llegan a conocerle como él es (PP 316).
· El cultivo del amor a los padres terrenales, la confianza en ellos y el obedecerles, prepara los hijos para amar a su Padre celestial, confiar en él y obedecerle (PR 184-185; 4T 337; Mat. 1: 16).
· Si los padres se acercan humildemente al Salvador, dispuestos a dejarse guiar por él en la educación de sus hijos, se les promete que recibirán suficiente gracia para modelar el carácter de sus hijos, así como lo hizo María con el del niño Jesús (DTG 49; 473).
· Los padres que quieren ver el carácter de Jesús reflejado en sus hijos, deberán valerse del caudal de consejos inspirados que existen sobre este importante tema y aplicarlos con diligencia y paciencia dentro del círculo familiar (PVGM 58-67, 261-300; DTG 49-55, 64-71; MC 269-306).
· A semejanza de Abrahán, mandarán "a sus hijos y a su casa después de sí" (Gén. 18: 19) con bondad, paciencia y comprensión (Efe. 6: 4: Col. 3: 21), pero siempre con firmeza (Prov. 13: 24; 19: 18).
6. ¿Cuál era el propósito de asistir a las fiestas religiosas que se celebraban en Jerusalén? ¿Cuántas fiestas asistía José en el transcurso del año?
José y María acostumbraban ir a Jerusalén para asistir a las fiestas religiosas anuales que allí se celebraban (Lev. 23: 2).
· En el caso de José, su asistencia a las tres grandes fiestas era requerida por la ley ( Exo. 23: 14-17; Deut. 16: 16), y el hecho de que María acostumbrara acompañarle da testimonio de su dedicación a las cosas espirituales, porque la participación de las mujeres en las fiestas, a pesar de ser recomendada, no era obligatoria.
· Esta es la primera de las tres grandes fiestas anuales, las otras eran Pentecostés y la fiesta de los tabernáculos (Exo, 23: 14-17; Lev. 23: 2).
· La pascua conmemoraba la liberación de los hebreos de la opresión de Egipto, y por lo tanto era un impresionante recordativo de la serie de dramáticos episodios mediante los cuales Dios había convertido a Israel en una nación independiente.
· La importancia que tenía la pascua para los judíos era tan grande, que siempre asistían a ella aunque les resultara imposible ir a Jerusalén para las otras fiestas.
· Era el punto culminante del año religioso, porque sin los acontecimientos que en esta fiesta se conmemoraban habrían permanecido como esclavos de los egipcios.
· Y no sólo esto, sino que, además, la pascua simbolizaba al Mesías (1 Cor. 5: 7), la esperanza de cuya venida mantenía unida a la nación y la sostenía de una a otra generación.
7. ¿Sabes algo…? ¿Por qué razones Jesús al cumplir los doce años de edad fue a observar personalmente las diversas ceremonias que se realizaban en el templo de Jerusalén?
· Jesús como niño judío al cumplir los doce años de vida, debía ser confirmado como "hijo de la ley" y quedaba obligado a observar personalmente las diversas ceremonias religiosas.
· El 12.º año señalaba la transición de la niñez a la juventud.
· A los tres años de edad, se daba a los niños judíos la vestimenta con flecos prescrita por la ley de Moisés (Núm. 15: 38-41; Deut. 22: 12), y a la edad de cinco años debían aprender de memoria partes de la ley.
· Cuando cumplían el 12.º año debían llevar las filacterias o tefillin (Exo. 13: 9) en las horas de la oración, como lo exigía la tradición rabínica pero no la ley de Moisés (Mat. 23: 5).
· Jesús nunca aceptó como de origen divino las exigencias de estas tradiciones humanas (DTG 64).
· Otra fuente de información menciona que, los varones hebreos eran responsables de la observancia de los mandamientos al comenzar su 13er año, es decir, al cumplir su 12.º año.
· Si Jesús nació en el otoño (septiembre-noviembre) del año 5 a. C., lo que parece probable, entonces cumplió 12 años en el otoño del año 8 d. C., y la primera pascua de la que pudo haber participado habría sido la del año 9 d. C., en la primavera.
Los judíos que viajaban de Galilea a Judá en los días de Jesús, evitaban, si les era posible, tomar la ruta más corta que pasaba por Samaria, debido a la hostilidad entre judíos y samaritanos (DTG 451); por lo tanto, es probable que Jesús y sus padres hubieran hecho el viaje por otra ruta, quizá por el camino del valle del Jordán. Jesús ya había cumplido 12 años, y asistió a la fiesta de la pascua por primera vez; y es probable que esta fuera su primera visita a Jerusalén desde su dedicación, y que, por lo tanto, viera ahora por primera vez el templo (DTG 57-58).
El cumplimiento fiel de todos los requerimientos de la ley era algo característico en José y María (Mat. 1: 19; Luc. 2: 21-24).

II. EL HIJO BUENO EXTRAVIADO: JESÚS EN JERUSALEN

“Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? Más ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.”. (Luc. 2:43-51).
1. ¿Jesús abandonó a sus padres después de la fiesta? ¿Quienes cometieron el error? ¿Jesús o sus padres? ¿Por qué Jesús se quedó en Jerusalén? ¿Por qué los padres de Jesús se fueron a Nazaret sin él?
Era costumbre degollar el cordero pascual a última hora en la tarde del día 14 de Nisán, y se lo comían esa misma noche después de la puesta del sol, en el día 15 (Mat. 26). El día 15 de Nisán era también el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, la cual continuaba hasta el 21. Estas fechas, del 15 al 21, se celebraban como reposo, sin importar el día de la semana en que cayeran (Exo. 12: 16; Lev. 23: 67). El día 16 se presentaba la ofrenda mecida delante del Señor. Se consideraba que las ceremonias de los días 14 al 16 eran las más importantes; y el día 17, quienes habían visitado a Jerusalén para asistir a la Fiesta, podían regresar a su casa si así preferían. Una circunstancia señalada por Lucas (Luc. 2:46) ha inducido a muchos comentadores a pensar que María y José partieron en este momento; sin embargo, la devoción con que observaban los requisitos de la ley ritual (Lucas 2: 41-42) bien podría haberlos inducido a permanecer en Jerusalén durante toda la fiesta y no únicamente durante el menor tiempo permitido por los rabinos.
· El espíritu obediente de Jesús, siendo aún niño, les daba a José y a María toda la razón para confiar en él.
· Su mentalidad "viva y aguda" caracterizada por "una reflexión y una sabiduría que superaban a sus años" (DIG 49), hacía que su obediencia no fuera ciega sino inteligente.
· Jesús, aun cuando era un niño, siempre estaba atento a los deseos (de sus padres y se anticipaba a satisfacerlos) (DTG 60).
· Siempre parecía saber lo que tenía que hacer, y era fiel en hacerlo.
· En esta ocasión María y José dieron por sentado que se comportaría como lo había hecho en el pasado.
· En esta visita a Jerusalén, Jesús comprendió por primera vez, en un sentido especial, que era el Hijo de Dios (DTG 57-58), y comenzó a percibir lo que significaba su misión terrenal.
· Anhelaba sinceramente comprender en forma más clara la naturaleza de la misión que le había sido encomendada y se quedó en el templo, la casa terreno de su Padre celestial (Juan 2: 16), para disfrutar de una mayor comunión con él.
Los primeros años de la vida han sido ordenados por Dios como el tiempo cuando los niños deben aprender a pensar y a actuar por sí mismos y aceptar la responsabilidad de sus elecciones. Cuando son pequeños es necesario que dependan en buena medida de sus padres en estos asuntos, pero cuando concluye la adolescencia, se espera que hayan asumido el papel de personas maduras. Desde el mismo comienzo, los padres deberían procurar que sus hijos desarrollen la capacidad de elegir con inteligencia y de percibir su responsabilidad personal; pero cuando la niñez se transforma en adolescencia, el propósito de los padres debería ser fomentar el progreso en este sentido tan rápidamente como el niño pueda aceptar las responsabilidades de la madurez. Debe permitirse a los niños que hagan sus propias elecciones y actúen con independencia de sus padres tan pronto como demuestren la capacidad de hacerlo en forma inteligente. Hay pocos espectáculos que sean más tristes que ver a un joven que ya entra en la madurez y que, sin embargo, aún está atado a sus padres por sus limitaciones, propias de la niñez, de elegir y actuar. Nadie está menos preparado que tal joven para asumir las responsabilidades propias de la madurez. A los, jóvenes se les debe enseñar al mismo tiempo a apreciar y a considerar seriamente el consejo y la amonestación de sus padres y, a través de la vida, a procurar beneficiarse con la sabiduría y la experiencia de otros.
· Los que asistían a las diferentes fiestas anuales en Jerusalén, solían viajar era grandes grupos para acompañarse y protegerse mutuamente. Todos los que iban de una aldea o pueblo, con frecuencia hacían planes para viajar, juntos en caravana. El bullicio de la partida de un grupo grande le habría dificultado a José y a María comprobar con todos los parientes y amigos dónde estaba Jesús. Si, como algunos suponen, las mujeres iban juntas delante de los hombres, no sería difícil que José y María se separaran poco después de emprender la marcha y que cada uno de ellos pensaba que, Jesús estaba con el otro.
· El viaje de regreso a Nazaret llevaría varios días, si todo marchaba bien. Si regresaron por la ruta del Jordán, en el primer día de viaje probablemente habrían llegado sólo hasta Jericó, a unos 27 km de Jerusalén.
· Buscaron persistente y minuciosamente. Ya podemos imaginarnos cuál no sería la creciente preocupación de José y de María mientras buscaban, ya tarde ese día, después del "camino de un día", y siguieron buscando de pariente en pariente y de amigo en amigo por todo el lugar donde había acampado su caravana. Esta búsqueda debieron haberla hecho hasta bien entrada la noche; pero sus esfuerzos fueron en vano. Jesús no se encontraba en ninguna parte.
“Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas” (Luc. 2:46,47).
Se refiere a los tres días después del momento cuando por primera vez se dieron cuenta de que Jesús no estaba en el grupo.
· Sin duda José y María se levantaron temprano a la mañana siguiente para regresar a Jerusalén.
· Su corazón estaba lleno de terribles presentimientos, pues recordaban bien los desesperados intentos de Herodes para matar al niño.
· Si habían llegado hasta Jericó, ahora tenían que ascender más de 900 m por el escarpado camino hacia Jerusalén.
· Llegaron a la ciudad, y pasaron las pocas horas que les quedaban en este segundo día buscando a su hijo; pero todo fue en vano.
· La búsqueda de este día fue tan inútil como la de las últimas horas del día anterior.
· Al tercer día continuaron buscando. Su tristeza y angustia se convirtieron en gozo y alegría cuando en este día escucharon la voz de Jesús entre los que adoraban en el templo.
· Este tercer día fue, según el cómputo judío, el día cuando hallaron a Jesús en el templo (DTG 60).
· Según este sistema de cómputo inclusivo, el primer día y también el último día de un determinado período se incluyen aunque no hayan transcurrido completos al computar el número de días transcurridos.

2. ¿Quiénes eran los doctores de la ley?

Los doctores, literalmente "maestros", es decir los rabinos o escribas versados en las Sagradas Escrituras y en la tradición oral. Uno de los que más se había destacado en la anterior generación de maestros había sido Hillel el mayor, fundador de una influyente escuela del pensamiento judío. Shammai, maestro de la ley judía y más conservador, se distinguió un poco menos.
Los "doctores" destacados en tiempos de Cristo eran:

· Gamaliel, maestro de Saulo (Hech. 22: 3).
· Simeón, hijo y sucesor de Hillel.
· Nicodemo (Juan 3: 1,10).
· Posiblemente José de Arimatea (Mat. 27:57).

Quizá uno o más de éstos estuvieron presentes en esta ocasión, pues se sabe que eran maestros activos en esa época. Era común encontrar a estos rabinos sentados entre sus alumnos en alguno de los salones o patios del templo, especialmente en día sábado o de fiesta. Algunos comentadores han sugerido que la mención de los "doctores" indica aquí que la fiesta de los panes sin levadura no había concluido, Y que José y María se habían retirado antes, como lo permitía la costumbre (Luc. 2: 43). Otros estudiosos suponen que era habitual que los maestros de la ley enseñaran a los que llegaban al templo en cualquier momento u ocasión.

3. ¿Cuál fue la actitud de Jesús delante de la exposición de los doctores de la ley?

· Jesús, escuchaba la exposición que hacían de las Escrituras y de la tradición, sus preguntas y sus respuestas a las preguntas que les hacían.
· El método habitual de instrucción rabínica era el de preguntas, respuestas y debate.
· Jesús como estudiante sincero y respetuoso preguntaba.
· María y José habían esperado que Jesús se relacionara en esta visita a Jerusalén con los rabinos, respetados y sabios, y que los llegaría a respetar prestando mayor atención a sus enseñanzas (DTG 58).
· Sin embargo, pronto se hizo evidente que la comprensión que tenía, Jesús de las profecías era más clara que la de los rabinos.
· Sus penetrantes preguntas les abrían los ojos a verdades que ellos habían pasado por alto acerca de la misión del Mesías y del cumplimiento en ese tiempo de profecías que indicaban que el Mesías estaba por aparecer (DTG 58-59; 22, 37, 182-183, 201, 222).
· Los dirigentes religiosos no podían explicarse cómo un niño que, bien lo sabían, no había aprendido en las escuelas de los rabinos (DTG 59; Juan 7: 15), tuviera la profunda comprensión de las profecías que Jesús evidentemente tenía.
· Dios había sido su maestro por medio de los preceptos de María, mediante el estudio que Jesús mismo había hecho de los rollos de los profetas y, ahora, por las impresiones directas de verdad, mientras meditaba en los atrios del templo (DTG 51, 58).
· La enseñanza de los rabinos tendía, como contraste, a oscurecer antes que a aclarar la verdad; fomentaba la ignorancia en vez de impartir conocimiento (DTG 49).

4. ¿Cómo reaccionaron los rabinos frente a las exposiciones de Jesús?

· Los rabinos se maravillaban de su comprensión de las Escrituras, especialmente de las profecías que señalaban la venida del Mesías, la misión de Israel entre las naciones y el establecimiento del reino mesiánico. Su comprensión de la Palabra de Dios no estaba opacada por las explicaciones torcidas y engañosas que solían dar los rabinos y los ancianos. Jesús no sólo conocía la letra de las Escrituras sino también el espíritu de ellas. No hacía caso de la interpretación rabínica. Su pensamiento no estaba confundido por los errores.
· Estos venerables maestros hicieron un sinnúmero de preguntas a Jesús tratando de sondear la profundidad de su conocimiento de las Escrituras, y quedaron maravillados por sus respuestas claras y lógicas, todas basadas en las Escrituras.
· Esos maestros de Israel pensaban: Si Jesús, un niño sin instrucción, posee una comprensión tan profunda de la ley y de los profetas, cuál no sería su capacidad si ellos pudieran proveerle de una educación completa. Así como un profesor de canto se da cuenta del potencial latente en una voz naturalmente hermosa, pero que no ha sido educada, ellos, sin duda, vislumbraban en Jesús el mayor maestro que Israel jamás hubiera tenido.
“Cuando le vieron, se maravillaron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? Más ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.”. (Luc. 2:48-51).

5. ¿Por qué sus padres les había resultado tan difícil hallar a su Hijo? ¿Por qué lo buscaron en otro lugar? ¿En qué otra parte de Jerusalén lo podían encontrarlo sino en el templo? Ellos conocían su interés y dedicación a las cosas religiosas. ¿Por qué lo habían "buscado con angustia? ¿Acaso alguna vez les había dado motivo de preocupación?

María y José estaban maravillados de lo que habían podido oír de la conversación de Jesús con los doctores de la ley. Pero más que eso, quedaron atónitos por la apariencia de Jesús: "En su rostro había una luz que los admiraba. La divinidad fulguraba a través de la humanidad" (DTG 60) por primera vez, como testimonio de la verdad de que el Hijo del hombre no era otro que el Hijo de Dios.
José aparece por última vez en todo el relato evangélico como "padre" de Jesús. Como Jesús había comprendido su relación con su Padre celestial, era apropiado que su "padre" terrenal desapareciera del cuadro evangélico (Luca 2:51). El silencio de las Escrituras acerca de, José desde este momento indica que no vivió para el comienzo del ministerio público de Cristo (DTG 119).
Las palabras de Jesús no reflejan resentimiento porque sus padres estuvieran afligidos por él, sino una inocente sorpresa de que hubieran experimentado dificultades y preocupación hasta encontrarlo.
· Sencillamente, Jesús se había quedado en el templo cuando ellos partieron.
· Allí lo habían dejado (DTG 58) y allí podían esperar encontrarlo de nuevo.
· Además, no se les había escapado; se habían ido dejándolo atrás.
· La culpa era de sus padres y no debían haberlo censurado.
· Sin embargo, el hecho de que, Jesús comprendiera cuál era la relación con su Padre celestial no disminuía el sentido de su deber para con sus padres terrenales.

6. A qué se estaba refiriendo Jesús, cuando dijo a sus padres: “¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar”?

“En los negocios de mi padre”, literalmente "en lo de mi Padre". María acababa de referirse a José como "padre" de Jesús (Luc. 2:48). Jesús no negó directamente esa relación, pero afirmó claramente que el Dios del cielo era su Padre. Jesús comprendió y proclamó por primera vez en su vida que era el divino Hijo de Dios. Es digno de notar que Jesús afirmó su deidad con estas palabras suyas, que son las primeras que se registran de él en el Evangelio. La comprensión del misterio de la obra que debía cumplir en la tierra nació en su propio corazón (DTG 61); pero sus padres "no entendieron las palabras que les habló" (Luc. 2:50).

El plan de la vida de Cristo "estuvo delante de él, perfecto en todos sus detalles" (DTG 121), antes de que viniera a esta tierra. Así como hubo un momento preestablecido para la encarnación (Gál. 4: 4; DTG 23), "cada acontecimiento de su obra tenía su hora señalada" (DTG 415). Sin embargo, cuando Jesús vino a la tierra y mientras andaba entre los hombres, fue guiado paso a paso por la voluntad de su Padre, que le era manifestada día tras día (DTG 120-121). Con referencia a la vida de oración de Jesús, el medio por el cual la conducción divina se, hacía realidad en su vida (Mar. 1: 35; 3: 13).

Jesús expresó vez tras vez la idea de que su "tiempo aún" no había "llegado" (Juan 7: 6, 8), pero durante la última pascua dijo: "mi tiempo está cerca" (Mat. 26: 18). Tenemos el privilegio de vivir una vida consagrada diariamente al Padre así como lo hizo Cristo, y de ser guiados en el cumplimiento de la parte que nos ha asignado en su gran plan (DTG 179; Juan 15: 10).
El Señor Jesús había sido igual al Padre durante toda la eternidad (Juan 1: 1-3), pero en el momento de la encarnación aceptó un papel subordinado al Padre (Juan 1; Luc. 1: 31, 35; Juan 1: 14). Jesús comprendió su rol por primera vez en este momento a los 12 años de edad, que era el Hijo del Padre celestial, y se dio cuenta de su papel de hombre entre los hombres.
· Jesús había preguntado a sus padres: "¿No sabíais...?"; pero ellos "no entendieron" que les quería decir que su padre no era José, sino Dios.
· María sabía que Jesús "había negado que fuera hijo de José y se había declarado Hijo de Dios" (DTG 61), pero no captó el significado pleno de sus palabras, especialmente en su aplicación a la obra de la vida de Cristo.
· Desde este momento la conducta de, Jesús fue un ministerio para sus padres (DTG 69).
· El pronombre "ellos" sin duda se refiere a María y a José.
· Si aun "ellos" no pudieron entender, lo mismo tuvo seguramente que haberle ocurrido a los doctores de la ley y a las otras personas presentes.
Aunque Jesús claramente afirmaba que no era hijo de José, se sometió respetuosamente a él, como se espera que un hijo se someta a su padre mientras permanezca bajo el techo paterno. Durante 18 años antes de irse de su hogar, Jesús comprendió que era Hijo de Dios; sin embargo, durante esos 18 años obedeció siempre a quienes eran sus tutores terrenales. Como Hijo de Dios podría haber considerado que no estaba sujeto a la jurisdicción paterna, pero como ejemplo para todos los, jóvenes, fue obediente a sus padres humanos. Por eso es evidente que la respuesta de Jesús de ningún modo significa que repudiara la autoridad de José y de María. Durante aquellos 18 años Jesús fue conocido por los vecinos como "el carpintero" de Nazaret (Mar. 6: 3) y el "hijo del carpintero" (Mat. 13: 55). José murió en algún momento de los 18 años mencionados, pues al terminar ese tiempo se habla de la "carpintería que había sido de José" (DTG 84; 118-119). La última referencia bíblica indirecta a José en el relato de la vida de Cristo, se halla en Luc. 2: 51.

III. LA JUSTA INDIGNACION: JESÚS DEMOSTRANDO IRA

“Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?” (Mat. 17:14-19).

1. ¿Qué tenía Jesús en mente cuando le decía a la gente "generación perversa"? ¿Qué quiso decir cuando for­muló la pregunta: "¿Hasta cuándo he de estar con vosotros?"

Israel probó la paciencia de Dios hasta lo sumo con sus continuas quejas y sus actos de rebelión. La paciencia infinita con el antiguo Israel puede ser un motivo de esperanza para los que quizá se hayan descarriado en nuestro tiempo, aunque nunca debe ser una excusa para abusar de la misericordia y de la magnanimidad de Dios (Rom. 6:1, 15). "Por la misericordia de Dios no hemos sido consumidos" (Lam. 3: 22; Exo. 34: 6-7).
· Los repetidos casos de rebelión contra la autoridad y la dirección del Señor fueron el producto inevitable del "corazón malo" o de la "incredulidad" de Israel (Heb. 3: 12, 19).
· Por medio de las plagas de Egipto, del cruce del Mar Rojo, del maná, del agua que brotó de la roca, de la liberación de los ataques de las serpientes ardientes y en muchas otras formas, Dios demostró a su pueblo su grandiosa sabiduría y su poder.
· Dios permitió vez tras vez, que diversas circunstancias que enseñaran a su pueblo a confiar en él y a seguir sus instrucciones; pero Israel demostró que era un "pueblo de dura cerviz" (Exo. 32: 9), lento para aprender.
· Este espíritu perverso continuó casi hasta el fin de los 40 años de peregrinación por el desierto (Núm. 20: 5).
No nos corresponde condenar al pueblo hebreo por sus muchos errores. Más bien debiéramos aprender de las tristes vicisitudes por las que pasaron debido a la dureza de su corazón, para que no caigamos en las mismas faltas que ellos cometieron (1 Cor. 10: 5-12).
· La raíz de las dificultades en las relaciones del hombre con Dios, siempre han sido las mismas, un corazón perverso e incredulidad.
· Así le sucedió a Israel en el desierto y más tarde en la tierra de Canaán.
· Esta misma dificultad impide que los cristianos nominales de hoy día disfruten del "reposo" que es posible por medio de la fe genuina en Cristo Jesús.
· La falta de fe de Israel contrasta agudamente con la fidelidad de Moisés y de Cristo (Heb. 3:1-2).
La generación de israelitas cuya rebelión llegó a su clímax en Cades-barnea, fue excluida de entrar en la tierra prometida a causa de un defecto fatal, y no por un acto arbitrario de Dios ni porque Moisés hubiera fallado en proporcionarles un liderazgo completo y hábil. Moisés había sido "fiel en toda la casa de Dios" (vers. 2, 5), y por lo tanto no podía atribuírsele la responsabilidad por el fracaso de ellos. La falta de fe de los israelitas, demostrada por su desobediencia, les imposibilitó su entrada.
· La "incredulidad" del pueblo se presenta en agudo y triste contraste con la fidelidad de Moisés.
· Si el pueblo hubiese sido más semejante a él, podría haber entrado en Canaán.
· Cristo, a semejanza de Moisés, también es "fiel" y no puede ser responsabilizado por el fracaso de algunos cristianos que no entran en el "reposo" prometido del alma (Heb. 3:11).
¿Qué lecciones podemos tomar que deriva de las vicisitudes del antiguo Israel (Heb. 4: 1). Jesús dijo: ¿Hasta cuando he de estar con vosotros? Estas palabras podrían insinuar que Jesús aquí habla como un ser divino, que temporalmente ha asumido la forma humana. Repetidas veces Moisés pasó por la misma experiencia con Israel en el desierto (Núm. 20: 10).
· Los doce habían expulsado demonios durante el curso de su tercer viaje por Galilea (Mar. 6: 13).
· No podían entender por qué se había apartado de ellos el poder que Jesús les había impartido.
· Los escribas habían atribuido la impotencia de los nueve discípulos ante el supuesto poder superior del demonio, y afirmaban que el dominio de Jesús estaba limitado a los demonios menos poderosos (DTG 394).
· Sin embargo, la verdadera dificultad no dependía del poder del demonio, sino de la impotencia espiritual de los discípulos.
· Mientras Pedro, Jacobo y, Juan estaban con Cristo, los otros nueve discípulos habían estado rumiando sus chascos y resentimientos personales, movidos por un espíritu de celos, debido al favor mostrado a sus compañeros ausentes (DTG 397).
· El estado de sus pensamientos y de su corazón hacía imposible que Dios actuara mediante ellos.

“Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”(Mat. 21:12,13)


2. ¿Cuáles eran las circunstancias, por las que Jesús demostró enojo? ¿Por qué se enojó Jesús?

Con sus actos, la multitud que seguía a Jesús lo había proclamado rey, y Jesús, aunque nunca fomentó las erróneas ideas que los judíos tenían acerca de su reino, ahora había asumido el papel de Rey-Mesías. La triste situación reinante en los atrios del templo le proporcionó la oportunidad de actuar como soberano, y al regir en forma absoluta e indiscutida la casa de su Padre, dio una clara evidencia a todos los presentes de la autoridad que legítimamente le pertenecía. Mediante las acciones que luego siguieron (Mat. 21:14), Jesús presentó una demostración de la verdadera naturaleza de su misión.

· El ruido, el movimiento y las transacciones comerciales que allí había, deben de haber ofendido la conciencia religiosa de los que adoraban a Dios "en espíritu y en verdad" (Juan 4: 24).
· Este comercio era autorizado por los encargados del templo, quienes sacaban de él un gran provecho monetario.
· Pero los que llevaban a cabo ese comercio revelaban que tenían un concepto sumamente erróneo del carácter de Dios y de lo que él requería de quienes le amaban y le servían (Miq. 6: 8; Mat. 9: 13; Eze. 44: 23).

Al convertir los sagrados símbolos del Cordero de Dios en una fuente de ganancia personal, los gobernantes estaban transformando lo sagrado en profano y robaban el honor y la gloria que le correspondía a Dios. También estaban robando pues impedían que la totalidad de los adoradores lograran el conocimiento debido del carácter y de los requerimientos de Dios. Especialmente, estaban robando a los adoradores gentiles, quitándoles la oportunidad de conocer a Dios tal como él es. En su espíritu codicioso, los dignatarios del templo no eran mejores que ladrones.

· Cuando Jesús se dedicó a sanar a los que se agolpaban en torno de él dentro del atrio del templo, dio una demostración práctica de la verdad de que el templo había sido ordenado por Dios para servir a las necesidades del hombre, y no a su avaricia.
· Al parecer, por un breve tiempo, Jesús tuvo completo dominio del templo (Mar. 11: 16), y durante ese período demostró, en parte, cuál era el uso que debía dársele a ese predio sagrado.
· Había venido a la tierra para que los hombres tuvieran vida, y para que la tuvieran "en abundancia" (Juan 10: 10); no para que pudieran sacrificar en abundancia ni para que pudieran lograr ganancias abundantes.

3. ¿Sabes algo? ¿Podemos enojarnos por cualquier cosa? ¿Existe el enojo santo? ¿Qué es la justa indignación?

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo” (Efe. 4:26)

La explicación más sencilla de la expresión, “airaos, pero no pequéis”, la ira de la cual se habla en este pasaje es una justa indignación.

· El cristiano que no se indigna frente a las injusticias y los extravíos voluntarios, puede ser también insensible frente a algunas otras situaciones que debieran incumbirle.
· El papel más importante de una justa indignación es estimular a los hombres en su batalla contra el pecado.
· Jesús nunca se airó debido a alguna ofensa personal, pero sí ante sutiles desafíos lanzados contra Dios e injusticias cometidas contra seres humanos, el registro bíblico expresa, “ Y les dijo: ¿Es lícito en los días de sábado hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana” (Mar. 3:4,5).
· Frecuentemente, se dice que el único enojo que no implica pecado es el enojo contra el pecado. Dios odia el pecado, pero ama al pecador. Los falibles mortales, con demasiada frecuencia cometen el error de aborrecer al pecador y amar el pecado. El enojo contra el mal por ser mal, sin malos deseos ni malos propósitos contra otros, ciertamente se puede considerar como un loable rasgo de carácter.
· La ira es justificable cuando se dirige contra la conducta equivocada, pero sin ninguna animosidad contra el culpable. Ser capaz de separar estos dos elementos es un triunfo magnífico en la vida del cristiano.

IV. GUARDANDO SILENCIO: JESUS NO DIJO NI HIZO NADA

“Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaúm, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neptalí”(Mat. 4:12,13).

1. ¿Quién era Juan el Bautista? ¿Por qué los encarcelaron y finalmente lo degollaron? ¿Por qué Jesús guardó silencio? ¿Por qué no dijo nada ni hizo nada a favor Juan el Bautista, aunque era su primo?

“Juan el Bautista había sido el primero en proclamar el reino de Cristo, y fue también el primero en sufrir. . . Pasó a quedar encerrado entre las murallas de una mazmorra. . . Mientras pasaba semana tras semana sin traer cambio alguno, el abatimiento y la duda fueron apoderándose de él. Sus discípulos no le abandonaron. . . Pero preguntaban por qué, si ese nuevo maestro era el Mesías, no hacía algo para conseguir la liberación de Juan. . .
Como los discípulos del Salvador, Juan el Bautista no comprendía la naturaleza del reino de Cristo. Esperaba que Jesús ocupase el trono de David; y como pasaba el tiempo y el Salvador no asumía la autoridad real, Juan quedaba perplejo y perturbado. . . Había horas en que los susurros de los demonios atormentaban su espíritu y la sombra de un miedo terrible se apoderaba de él. ¿Podría ser que el tan esperado Libertador no hubiese aparecido todavía?. . .
Pero el Bautista no renunció a su fe en Cristo. . . Resolvió mandar un mensaje de averiguación a Jesús. Lo confió a dos de sus discípulos. . . Los discípulos acudieron a Jesús con la interrogación: "¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?". . . El Salvador no respondió inmediatamente a la pregunta de los discípulos. Mientras ellos estaban allí de pie, extrañados por su silencio, los enfermos y afligidos acudían a él para ser sanados. . . Mientras sanaba sus enfermedades, enseñaba a la gente. . .
Así iba transcurriendo el día, viéndolo y oyéndolo todo los discípulos de Juan. Por fin, Jesús los llamó a sí y los invitó a ir y contar a Juan lo que habían presenciado. . . La evidencia de su divinidad se veía en su adaptación a las necesidades de la humanidad doliente. . .
Los discípulos llevaron el mensaje, y bastó. . . Las palabras de Cristo no sólo le declaraban el Mesías, sino que demostraban de qué manera había de establecerse su reino. . . Comprendiendo más claramente ahora la naturaleza de la misión de Cristo, se entregó a Dios para la vida o la muerte, según sirviese mejor a los intereses de la causa que amaba (DTG185-189)

2. ¿Cómo explicarías la conducta de Jesús durante este período os­curo de la vida de Juan? ¿Cuáles fueron las circunstancias mas probables por la haya tomado esta decisión?

· Jesús no se interpuso para librar a su siervo.
· Sabía que Juan soportaría la prueba. gozosamente habría ido el Salvador a Juan, para alegrar la lobreguez de la mazmorra con su presencia. Pero no debía colocarse en las manos de sus enemigos, ni hacer peligrar su propia misión.

Es interesante notar que el encarcelamiento de Juan el Bautista había coincidido aproximadamente con el momento cuando Jesús fue rechazado por los dirigentes judíos y con el fin de su primer ministerio en Judea, y que la muerte de Juan ocurrió más o menos un año más tarde, poco antes de la crisis que dio fin a la obra de Cristo en Galilea. El encarcelamiento de Juan junto con el rechazo de Jesús por parte de los dirigentes judíos, indujo a Cristo a retirarse a Galilea para seguir allí con su obra.

V. AMIGO DE PECADORES Y PUBLICANOS: RELACION CON LOS INDESEABLES

“Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mat. 9:10-13).

1. ¿De qué manera la relación de Jesús con “los pecadores” es una guía para nosotros? ¿En qué condiciones podría nuestra asociación con pecadores llegar a ser un peligro para nuestras propias almas?
Aunque en los tiempos del Antiguo Testamento la costumbre judía era sentarse para comer, en el tiempo de Jesús, por lo menos en las casas de la gente más acomodada, los comensales, para comer, solían acostarse sobre una plataforma baja, o lecho, que llegaba hasta la mesa. Descansaban sobre cojines y se apoyaban sobre su brazo izquierdo. Por lo general, la mesa tenía tres lados hasta los que llegaban esas plataformas inclinadas. El cuarto lado quedaba abierto para que los servidores llevaran los alimentos. El hecho de que en la casa de Mateo hubiera una mesa tal, sugiere que era un hombre de recursos y de cultura.

· Sin duda, la fiesta en la casa de Mateo se realizó algunas semanas, quizá meses, después de que él fuera llamado (DTG 310; Mar. 5: 21). Quizá esto se registra aquí para completar, en un solo contexto, el relato de los hechos que narra Mateo.
· Comer y beber con los gentiles era una infracción de la ley ritual e implicaba una impureza ceremonial (Hech. 11:3). En la práctica, los cobradores de impuestos eran clasificados con los gentiles, y, por lo tanto, eran considerados entre los parias de la sociedad (Mar. 2:14; Luc. 3:12-13).

2. ¿Podríamos aplicar el ejemplo de Jesús para difundir el evangelio, aún de aquellas áreas más cuestionables de la sociedad, tales como en los burdeles, centros de prostitución, tabernas, entre otros?
· Al declarar la profunda verdad del propósito de su misión terrenal, Cristo reveló la hipocresía y la falacia de los fariseos y su actitud ante la relación del Maestro con los cobradores de impuestos.
· Si esos hombres eran tan pecadores como pretendían los fariseos, su necesidad debía ser mayor que la de los otros hombres. ¿No debían ser, pues, precisamente aquellos para los cuales Cristo debía prodigar sus mejores esfuerzos? Había venido para "salvar" a los hombres (Mat. l: 21), pero si sólo hubiera podido salvar a los que ya eran justos, no podría ser un verdadero Salvador. La prueba de su misión como Salvador de los hombres dependía de lo que podía hacer en favor de los pecadores.

VI. UN MILAGRO Y PERDIDAS ECONOMICAS: LOS DOS ENDEMONIADOS Y 2000 PUERCOS

· Reflexiona, ¿Crees que Jesús se dirigió premeditadamente hasta aquel lugar, “entre los sepulcros”, con el fin de sanar los endemoniados? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? Explica tus razones.

“Cuando Jesús llegó a la otra ribera, a la región de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salieron de entre los sepulcros. Eran tan furiosos, que nadie podía pasar por aquel camino.Y clamaron: "¿Qué tienes que ver con nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a torturarnos antes de tiempo?" Lejos de ellos estaba paciendo un hato muchos cerdos. Y los demonios le rogaron: "Si nos echas, permítenos ir a ese hato de cerdos". Jesús les dijo: "Id". Y ellos salieron y entraron en los cerdos. Entonces todos los cerdos se lanzaron por un despeñadero al mar, y murieron en el agua” (Mat. 8:28-32).


1. ¿Por qué Jesús permitió que los demonios entraran en la manada de cerdos? ¿Cuántos cerdos fueron destruidos? ¿Qué cantidad de dinero represen­taba? ¿De qué podrían ser compensados los ingresos de una o más familias de esa aldea?


“Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron” (Mar. 5:13).

“Que ciertos hombres hayan sido poseídos por demonios está claramente expresado en el Nuevo Testamento. Las personas afligidas de tal suerte no sufrían únicamente de enfermedades cuyas causas eran naturales. Cristo tenía conocimiento perfecto de aquello con que tenía que habérselas, y reconocía la presencia y acción directas de los espíritus malos. Ejemplo sorprendente de su número, poder y malignidad, como también del poder misericordioso de Cristo, lo encontramos en el relato de la curación de los endemoniados de Gádara. Aquellos pobres desaforados, que burlaban toda restricción y se retorcían, echando espumarajos por la boca, enfurecidos, llenaban el aire con sus gritos, se maltrataban y ponían en peligro a cuantos se acercaban a ellos. Sus cuerpos cubiertos de sangre y desfigurados, sus mentes extraviadas, presentaban un espectáculo de los más agradables para el príncipe de las tinieblas. Uno de los demonios que dominaba a los enfermos, declaró: "Legión me llamo; porque somos muchos." (S. Marcos 5: 9.) En el ejército romano una legión se componía de tres a cinco mil hombres. Las huestes de Satanás están también organizadas en compañías, y la compañía a la cual pertenecían estos demonios correspondía ella sola en número por lo menos a una legión.
Al mandato de Jesús, los espíritus malignos abandonaron sus víctimas, dejándolas sentadas en calma a los pies del Señor, sumisas, inteligentes y afables. Pero a los demonios se les permitió despeñar una manada de cerdos en el mar; y los habitantes de Gádara, estimando de más valor sus puercos que las bendiciones que Dios había concedido, rogaron al divino Médico que se alejara. Tal era el resultado que Satanás deseaba conseguir. Echando la culpa de la pérdida sobre Jesús, despertó los temores egoístas del pueblo, y les impidió escuchar sus palabras. Satanás acusa continuamente a los cristianos de ser causa de pérdidas, desgracias y padecimientos, en lugar de dejar recaer el oprobio sobre quienes lo merecen, es decir, sobre sí mismo y sus agentes.
Pero los propósitos de Cristo no quedaron frustrados. Permitió a los espíritus malignos que destruyesen la manada de cerdos, como censura contra aquellos judíos que, por amor al lucro, criaban esos animales inmundos. Si Cristo no hubiese contenido a los demonios, habrían precipitado al mar no sólo los cerdos sino también a los dueños y porqueros. La inmunidad de éstos fue tan sólo debida a la intervención misericordiosa de Jesús. Por otra parte, el suceso fue permitido para que los discípulos viesen el poder malévolo de Satanás sobre hombres y animales, pues quería que sus discípulos conociesen al enemigo al que iban a afrontar, para que no fuesen engañados y vencidos por sus artificios. Quería, además, que el pueblo de aquella región viese que él, Jesús, tenía el poder de romper las ligaduras de Satanás y libertar a sus cautivos. Y aunque Jesús se alejó, los hombres tan milagrosamente libertados quedaron para proclamar la misericordia de su Bienhechor” (CS 569).

2. ¿Qué otras lecciones podemos considerar de este incidente de la destrucción de los cerdos? ¿Por qué la Biblia prohíbe el consumo de carne de cerdo?

· En los tejidos del cerdo hormiguean los parásitos. Del cerdo dijo Dios: "Os será inmundo. De la carne de éstos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos" (Deut. 14:8). Este mandato fue dado porque la carne del cerdo es impropia para servir de alimento.
· Los cerdos se alimentan de desperdicios, y sólo sirven para este fin. Nunca, en circunstancia alguna, debería ser consumida su carne por los seres humanos.
· El cerdo, aunque constituye uno de los artículos más comunes del régimen alimenticio, es uno de los más perjudiciales. Dios no prohibió que los hebreos comiesen carne de cerdo únicamente para mostrar su autoridad, sino porque no era un alimento adecuado para el hombre.
· Pero el consumo de carne de cerdo no daña únicamente la salud física. La mente es afectada y la delicada sensibilidad queda embotada por el uso de este tosco alimento.(Consejos sobre régimen alimenticio, p. 469)

REFLEXIONES Y APLICACIONES PARA LA VIDA

Mí querido(a) amigo(a), hermano(a): ¿Existe el enojo redentor? ¿Por qué a los que amaba, les dijo: “¡Oh generación incrédula y perversa!”? ¿Fue Jesús indiferente lo que le pasó Juan el Bautista? ¿Por qué Dios permite que sus hijos sufran? ¿Cómo puedes lograr que el silencio, los hechos, y los que critican el cristianismo, hablen a favor de tu misión como cristiano?¿Es tu religión cristocéntrica, o es más bien una forma de vida?¿De qué manera pueden combinarse las dos?

Reflexiona conmigo el siguiente texto: “En el plan divino, Dios no hace nada sin la cooperación del hombre. No compele a la voluntad del hombre. Esta debe ser dada completamente al Señor, de lo contrario el Señor no puede realizar su obra divina que quiere cumplir en el ser humano…El alfarero no puede modelar y dar forma para honra a lo que nunca ha sido colocado en sus manos. La vida cristiana es una entrega diaria, sumisión y continuo triunfo que gana renovadas victorias cada día. Esto es el crecimiento en Cristo, que da forma a la vida de acuerdo con el modelo divino. La devoción, la piedad y la santificación de todo el hombre se efectuar mediante Jesucristo nuestra justicia”(A fin de conocerle, p. 58).

Ore conmigo, por favor… “Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento”...Feliz sábado.

RESUMEN

El ministerio y el propósito del Salvador de traer la salvación a la humanidad eran de largo alcance e incluía a todos. Por lo tanto, se extendía hacia “todos” los que quisieran venir: desde las prostitutas hasta los predicadores, desde los leprosos hasta los abogados. En todo lo que hizo, siempre mantuvo su lealtad hacia el Padre y su propósito de salvar a la humanidad, por sobre todo lo demás.

Elaboró: Delfino Jarquín L, Si usted gusta toda la versión haga clic en:
http://www.pmministries.com/CEES/2008/ES2/Index.html; www.vivafeliz.es.tl; http://comentariosdeescuelasabatica.blogspot.com; http://www.adventistas.com.mx, temas de interés y enlaces inmediatos.

Bibliografía: Adams Roy, Jesús es maravilloso, Guía de estudio de la Biblia, Edición para maestros, Abril-Junio de 2008__Notas de E.G. White para las Lecciones de la Escuela Sabática, , Abril-Junio de 2008__G. White Ellen: El Deseado de todas las gentes,__Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día: Comentario Bíblico adventista del Séptimo Día, Tomo IV, V&,VI- Diccionario Bíblico Adventista del Séptimo día, - Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, 1988 & 2006, _D. Thomas Jerry, Las 28 Creencias fundamentales para mí, APIA, 2007,__R. Thiele Edwin, ¡Mi Dios sin igual!, APIA,1998__H. Woolsey Raymond, El Amor más admirable, APIA, 1995,_ B. Cabusog Jr Hermenio, Emen Louie, et al, Jesús: un don maravilloso, Guía de es estudio de la Biblia para jóvenes, El universitario, Abril-Junio de 2008.
Hermanos y maestros de la Escuela Sabática, espero que les pueda servir de ayuda este material. El propósito es, abarcar toda la lección de la semana; considerando los objetivos principales y aplicándolos en nuestra vida cristiana...gracias por las sugerencias y comentarios que nos han enviado; que la honra y la gloria sea para Dios. Ahora el correo es: delfino_comessab@hotmail.com; delfinosabbathschoolcomment@gmail.com ¡Dios les bendiga hermanos en cada una de sus actividades!, y esperando pronto la bendita esperanza de la Segunda Venida de Cristo Nuestro Señor, se despide su hermano en Cristo: Defino Jarquín López.

5/09/2008

Leccion No. 06 El desafio de sus dichos

Lección 6: El desafío de sus dichos

Haz clic aqui para ver formato original: http://docs.google.com/Doc?id=dkc3vcv_31d355vhg6

Para el 10 de mayo de 2008

Lee: Mateo 5:48; 18:21, 22; 19:3-12; Lucas 12:32-34; Juan 19:25-27.

Descubre: ¿De qué manera se puede aplicar los dichos o enseñanzas de Jesús en nuestras vidas? ¿Qué nos enseñan cada dicho de Jesús? ¿Por qué el Señor Jesús pronunció palabras que muchas veces están fuera de nuestro alcance para practicarlo? ¿Cuál es el propósito de cada una de esas enseñanzas? ¿Cuántos de los dichos de Jesús son realmente un desafío para nosotros? De todas las enseñanzas de Jesús, ¿Cuáles son de mayor desafío para llevarlos a la práctica? ¿Cuáles de sus dichos son fáciles de llevarlos a la práctica?

Memoriza y considera: “(Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre)” (Juan 7:46).

Pensamiento clave: Aunque algunos dichos de Jesús son difíciles de entender, se pueden aplicar en nuestras vidas, dentro de nuestras limitaciones. Sus enseñanzas y sus dichos a lo largo de la historia siempre han causado impacto a la humanidad. Muchos de esos dichos son enigmáticos y/o hasta contradictorios y a veces imposibles de ser cumplidas.

Cristo no permite que permanezcamos en la duda con respecto a los rasgos de carácter que él siempre reconoce y bendice. Apartándose de los ambiciosos y favoritos del mundo, se dirige a quienes ellos desprecian, y llama bienaventurados a quienes reciben su luz y su vida. Abre sus brazos acogedores a los pobres de espíritu, a los mansos, a los humildes, a los acongojados, a los despreciados, a los perseguidos, y les dice: "Venid a mí y yo os haré descansar".
Cristo puede mirar la miseria del mundo sin una sombra de pesar por haber creado al hombre. Ve en el corazón humano más que el pecado y la miseria. En su sabiduría y amor infinitos, ve las posibilidades del hombre, las que puede alcanzar. Sabe que aunque los seres humanos hayan abusado de sus misericordias y hayan destruido la dignidad que Dios les concediera, el Creador será glorificado con su redención.

A través de los tiempos, las palabras dichas por Jesús desde la cumbre del monte de las Bienaventuranzas conservarán su poder. Cada frase es una joya de verdad. Los principios enunciados en este discurso se aplican a todas las edades a todas las clases sociales. Con energía divina, Cristo expresó su fe y esperanza, al señalar como bienaventurados a un grupo tras otro por haber desarrollado un carácter justo. Al vivir la vida del Dador de toda existencia mediante la fe en él, todos los hombres pueden alcanzar la norma establecida en sus palabras (DMJ 7).

PROPÓSITOS DE LA LECCIÓN DE ESTA SEMANA

• Saber que muchas de las cosas que Jesús dijo no estaban en armonía con las normas de su tiempo.
• Sentir que la necesidad de aplicar los principios encerrados en las palabras de Jesús a nuestra vida diaria.
• Hacer que sigamos los dichos y las enseñanzas de Jesús, aun los que no son tradicionales.

I. LOS DICHOS DE JESÚS ACERCA DEL MATRIMONIO Y EL DIVORCIO

1. Lee el siguiente texto y contesta:
“Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba” (Mat. 19:3-12).
2. ¿De qué trata el texto? ¿Por qué se divorcian los cónyuges? ¿Cuál es la causa principal de divorcio? ¿Dinero? ¿Infidelidad? ¿Borrachera? ¿Obligaciones nulas?
“También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio” (Mat. 5:31,32).
Como en los tiempos de Moisés, tal parece que las mujeres son las que sufren más. En nuestros días, una mujer es impulsada a plantear una demanda de divorcio. Una de ellas sería huir de un marido que maltrata, o de uno que es adúltero o violento. Sin embargo, no todos los países se presentan el mismo fenómeno, se han estudiado casos de lugares donde la mujer es más infiel que el hombre. Algunas mujeres piden el divorcio porque han sido explotadas en el curso de matrimonios desgraciados, otras porque tienen la creencia de que tu pareja ya no es lo suficientemente buena. Muchas veces una mujer puede estar tentada a abandonar a su marido si él tiene menos éxito en la vida que ella, en la carrera profesional o el mundo de los negocios.
El divorcio es la segunda causa más dolorosa después de la muerte. Todos sabemos que somos mortales y que algún día, lo deseemos o no, vamos a tener que partir de este mundo. En cambio el divorcio es una decisión voluntaria. Nadie está obligado a divorciarse, pues la mayoría de los matrimonios se forman con las intenciones que duren una vida entera. ¿Cómo nace entonces esa determinación de romper un hogar? He aquí algunas causas mas comunes:
· Si la pareja, o uno de sus miembros no tiene claro lo que significa formar una familia que cumpla con los votos hechos delante de Dios de permanecer fielmente en el hogar, el resultado será una familia tambaleante que difícilmente será estable. Si el comienzo de aquel matrimonio fue poco promisorio, el futuro del mismo no puede ser mejor.
· Cuando alguien viene de un hogar derrumbado va a tener la tendencia a continuar con el modelo de vida que causó el daño en el hogar de sus padres. Eso es lo único que esa persona conoce, lo cual llega a parecerle normal, y si ese estilo de vida no se corrige a tiempo, seguirá destrozando nuevas vidas en el futuro. Eso es lo que el Señor identificó como la dureza del corazón.
· Cuando la pareja se casa por un motivo equivocado. Por ejemplo, porque viene un hijo en camino, por interés a una herencia sustancial, por no quedarse solo (a), por atracción física, entre otros.
· Por una conducta infiel.
· Por alguna adicción incontrolable.
· Por mantener discordias permanentes.
· Derroche del dinero, por mal manejo del mismo y por negocios mal hechos.
· Excesiva intervención o control por parte de los suegros.
3. ¿Cuáles son las consecuencias de un divorcio? ¿Quiénes son los más afectados?
Las consecuencias de un divorcio por lo general son devastadoras y de larga duración, sin tomar en cuenta la calidad de vida que se tuvo durante ese matrimonio. Si el matrimonio se caracterizó por haber sido estable y bueno, va a dejar un dolor muy difícil de erradicar, a causa de los recuerdos imborrables que quedaron en todos los miembros de la familia envuelta, y en el resto de los familiares de la pareja. Los más afectados son siempre los hijos, porque ellos no entienden ni aceptan las razones de una separación. Ellos se niegan a mirar que una desgracia de esta clase pudiera llamar a la puerta de su hogar algún día. Si el matrimonio se caracterizó por ser inestable, con muchos malos entendidos y discordias que hicieron la vida insoportable, igualmente dejará mucho dolor y resentimiento por el hecho de haber confiado en alguien que no llenó las expectativas y por el mejor tiempo de la juventud que se fue sin haber sido aprovechado. Es una tarea imposible para un niño tener que digerir la amarga realidad de que uno de sus padres ya no está más en casa, y que el único tiempo que tienen para compartir con el padre ausente es limitado y en un lugar neutral, porque el padre que se fue ya no pertenece a esa casa a la cual entraba y salía con toda libertad durante todos los años que vivieron juntos como una familia. Ahora en cambio, si quiere ver a sus hijos tiene que tocar la bocina de su auto frente a aquella casa que un día fue su hogar.
Esa visita, aunque trae felicidad a los hijos, es incompleta, porque siempre habrá un asiento vacío, ya sea en el auto, o en el parque de recreaciones, o en aquel restaurante que frecuentaban cuando el grupo familiar estaba completo. En todo divorcio, siempre los más afectados son los hijos, no importa la edad que tengan, porque para todo hijo es vital la unidad entre sus padres. Si el niño está en edad escolar le va a afectar mucho en su rendimiento académico. Y el hecho de verse siempre con uno de sus padres mientras que la mayoría de sus compañeros andan y viven con ambos padres, hace que su amor propio se desvalorice demasiado. Además de confundirse, su mente se va a saturar de incógnitas cuyas explicaciones jamás lograrán satisfacer su alma infantil.
La separación de los padres hace que sus niños crezcan con temor; se les hace más difícil poder establecer amistades de larga duración. Se han vuelto desconfiados y creen que en cualquier momento y por cualquier causa van a ser puestos a un lado de su círculo social. De modo que se les hace más fácil permanecer lo suficientemente distantes como para que no los consideren como antisociales, ni tan envueltos, para que el posible rechazo tan temido no les resulte tan cruel. Cuando esos niños llegan a la juventud siguen teniendo problemas de adaptación en el medio ambiente donde se encuentren; ya sea el colegio o su lugar de trabajo. Ellos sienten que han sido en parte responsables del divorcio de sus padres, y eso hace que se sientan perseguidos por un sentimiento de culpabilidad que los obliga a vivir a la defensiva...siempre huyendo de un fantasma inexistente que los induce a pensar en la adversidad antes de que los hechos se encajen en su lugar.
Ese sentimiento de fracaso les impide levantar vuelo en todas sus actividades. La frase: “Y SI ME VA MAL” les acompaña al comenzar todas sus empresas, por lo tanto, piensan que sería más prudente no iniciar nada que conlleve cierto riesgo, pero, la verdad es que toda empresa conlleva un grado de riesgos. Por otro lado, como estas personas magnifican esos riesgos, la lógica les dice que es mejor no despegar. Los comentarios emitidos no incluyen a todas aquellas personas que han logrado sobreponerse a los efectos negativos que un divorcio deja en las familias. Cuando estas personas forman sus propios hogares, les acompaña el trauma que su matrimonio se puede derrumbar cada vez que entre ellos se presenta un problema igual o similar al que ellos acostumbraban ver entre sus padres. En estos casos, la pareja que está en ventaja por no acarrear ningún trauma, tiene el deber sagrado de darle a su cónyuge el respaldo emocional que le asegure una vida unida y armoniosa.
4. ¿Cuál es la clave para restaurar un matrimonio en crisis?
Ningún divorcio es justificable cuando hay hijos de por medio, a menos que exista violencia doméstica. En ese caso, la víctima tiene que armarse de valor y abandonar el hogar inmediatamente después del primer incidente de abuso, y regresar si lo desea una vez que el victimario dé señales convincentes y permanentes de una total recuperación. Esa es la única circunstancia en que los hijos aprueban una separación, más aún, ellos aplauden la dignidad de la persona que no se prestó para esa deshonra tan ruin. Ese sería el único caso que no deja huellas dolorosas en los hijos.
La unidad matrimonial es algo que debiera cultivarse y mantenerse tan saludable como sea posible con tal de evitar su vulnerabilidad, sabiendo que su deterioro envuelve a muchas personas en un dolor innecesario, y que puede evitarse si el círculo familiar se atiende a tiempo y a plenitud.Cuando una pareja lleva una vida demasiado turbulenta, se piensa que lo más recomendable sería terminar con esa relación. Pero eso no mitiga el dolor porque se sufre por el tiempo y oportunidades desperdiciadas. Por ende, siempre existirá la auto recriminación: “¡por qué no hice esto, o aquello, cuando aún estaba a tiempo para hacerlo, pero...no lo hice!Al no existir violencia doméstica, la pareja tiene que pedir la ayuda divina para que sus emociones maduren y así impedir que brote la violencia y vuelvan a tener un nuevo amor. Son muchas las parejas que descubren sus virtudes y gozan en esa base, en lugar de sacar a relucir solamente los puntos negativos.
No se logra ningún progreso cuando se trata de reformar a la otra persona. Ella o él pueden asumir una conducta que agrade a su cónyuge demandante pero ese cambio, por no ser genuino sino forzado, no va a durar más de uno o dos meses. Saldrá otra vez a relucir la verdadera personalidad de ese individuo.Dios no nos ha dado la tarea de reformadores, sino de aceptarnos recíproca-mente tal como somos. Con una actitud positiva vamos a descubrir que aún los defectos de nuestra pareja nos pueden resultar divertidos. Recordemos que nadie es mejor o peor que el otro. Somos diferentes, y esa diferencia es lo que le da el sabor y la variedad a la vida matrimonial. Como parejas, tenemos que amarnos así como Cristo amó a la iglesia, Él nos acepta incondicionalmente, tal cual somos, y cuando voluntariamente nos dejamos guiar por su Espíritu nos vamos asemejando más al verdadero modelo. Nosotros no cambiamos por someternos a un proceso riguroso de reforma. Recordemos que nuestra personalidad nunca cambia. Con la personalidad que hemos nacido vamos a vivir toda nuestra vida. Lo único que se puede eliminar son los malos hábitos, eso es posible no por fuerza de voluntad, sino por la presencia de Jesús quien dijo “Sin mi nada podéis hacer”. Tan solo así gozaremos de una reforma genuina, completa y permanente.Otro dato conveniente recordar es que cuando se produce una ruptura, el que se queda en casa demuestra más sabiduría. Con esa actitud está manifestando que no tiene razón para huir, y que seguirá siendo el soporte necesario para todos sus hijos especialmente para los que están en mayor desventaja. En cambio, el que se va de su lugar, es como el ave que abandona su nido. Es capaz de dejarlo a la intemperie, a su suerte, sin importarle el depredador, ni cómo queda cada uno de los polluelos.

5. ¿Sabes algo…? ¿Qué es el divorcio? ¿Has visto algún caso de divorcio? ¿Por qué se divorcio la pareja? ¿”Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa”?

La Carta de divorcio, del griego apostásion, "certificado de separación". Esta palabra viene del verbo afist'mi, "separar", "abandonar". La palabra "apostasía" procede de la misma raíz. Como Cristo lo hizo resaltar más tarde, el divorcio no fue parte del plan original de Dios sino que fue aprobado transitoriamente en la ley de Moisés debido a la "dureza" del corazón de los hombres (Mat. 19: 7-8). Los fariseos conocían muy bien la naturaleza y el propósito de la ley de Moisés respecto al divorcio y por supuesto lo citaron, que dice: “Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciera este último, y le escribiera carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiera de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad”(Deut. 24: 1-4).

Cosa indecente, literalmente, "desnudez"; figuradamente, como aquí: "algo vergonzoso", "una deshonra". No podía tratarse de adulterio, porque eso debía ser castigado con la muerte (Deut. 22: 22; Mat. 19: 9). Debía tratarse de alguna manera de actuar considerada impropia por el marido. Los judíos entendían que este precepto mosaico le permitía a un hombre divorciarse de su mujer casi por cualquier motivo (Mat. 19: 3, 7). Sin embargo, Cristo explicó que no era la voluntad de Dios que se obtuviese tan fácilmente el divorcio (Mat. 19: 4-6), y que esta legislación sólo había sido dada por causa de la "dureza" de los corazones de ellos (Mat. 19: 8).

6. ¿Por qué se permitió la Carta de divorcio en los tiempos de Moisés? ¿Cómo era consideraba la mujer, él que la tomaba como esposa? ¿Cuál debe ser la posición de los cristianos en nuestros con respecto el matrimonio y el divorcio?

La Carta de divorcio, literalmente, "una nota de separación". Esto debía hacerse formalmente, quizá ante testigos, a fin de que tuviese validez legal y fuese incontestable. Nuevamente un acto formal. Quizá el esposo estaba obligado a despedirla provista, por lo menos, con los medios suficientes como para llegar bien hasta la casa de su padre (Gén. 21: 14; Deut. 15: 13).
Su partida formal era un anuncio público de que ya no era más la esposa de ese hombre y que por lo tanto estaba libre para casarse de nuevo. La "nota de separación" o "nota de corte" disolvía por completo el matrimonio. La consumación del matrimonio con un segundo marido la tornaba "vil" para el primero. Si alguna vez él la volvía a tomar por mujer, cometía adulterio. Ella le era ilícita como esposa (Jer. 3: 1).
Se entiende, por haberse permitido la depravación moral. Aunque Dios toleró algunas cosas a las cuales ciertamente no podía dar su aprobación (Deut. 14: 26), había límites más allá de los cuales el hombre no podía pasar. Muchas veces la "tierra" aparece personificada, como si pudiese actuar y sentir (Lev. 18: 25; Isa.24:5).
Algunas personas hoy se refieren a Deut. 24:1-4 como base de lo que llaman "divorcio cristiano". Pero en realidad, estos versículos nos revelan la vida hogareña de los judíos, en la cual el tomar una esposa equivalía a adquirir una propiedad. La autoridad del esposo sobre su mujer era casi absoluta. El propósito de la ley aquí enunciada era mejorar la suerte de la mujer hebrea. Esta ley, lejos de establecer una baja norma moral, o de aprobar una norma tal, representaba una norma mucho más elevada que la reconocida por las crueles costumbres de aquel tiempo. La ley le garantizaba a la mujer divorciada ciertos derechos, y en realidad la protegía de ser considerada adúltera o proscrita por la sociedad. Dejaba la casa de su primer marido como mujer libre y respetada por la sociedad, apta para contraer un matrimonio honroso. La carta de divorcio establecía que su primer esposo ya no tenía más jurisdicción legal sobre ella y que ella no tenía ningún tipo de obligación para con él, sino que estaba libre para ser esposa de otro hombre. Al volverse a casar, no se hacía culpable de adulterio, ni se violaban los derechos de su primer marido.
La ley mosaica sobre el divorcio no fue dada para anular los ideales del matrimonio instituido por Dios en la creación, sino a causa de la "dureza" de los corazones humanos (Mat. 19: 8). La suerte de una mujer sola y desechada era deplorable. La carta de divorcio aliviaba su infortunio. Esta ley sencillamente reconocía la situación existente y buscaba mejorarla. Esta era una ley de permisión, y no de obligación. Estas mismísimas restricciones tenían por objeto eliminar el fácil proceso de divorcio que evidentemente los hebreos habían aprendido en su asociación con los pueblos paganos.
Cristo habló enfáticamente contra el concepto de tener una esposa como propiedad (Mat. 5: 27-32; 19: 3-9). Esa práctica había acarreado mucha desgracia e injusticia a las mujeres judías. La escuela de Hillel, que sustentaba la filosofía religiosa popular judía en tiempos de Cristo, interpretaba "cosa indecente" (Deut. 24: 1) como cualquier cosa que le resultara desagradable al marido. La escuela de Shammai, más estricta y menos popular, definía la "cosa indecente" como algún acto comprobado de falta de pudor o adulterio. En tiempos de Cristo, la escuela de Hillel permitía el divorcio por tales pequeñeces como la exhibición del brazo de la mujer en público, el que la esposa quemase la comida de su marido, o cuando el esposo encontraba otra mujer más atrayente. De esta actitud laxa escribió Josefo: "El que desea divorciarse de su mujer por cualquier causa (y muchas causas tales se dan entre los hombres), que dé por escrito la certeza de que nunca más la usará como su mujer, porque así ella estará libre de casarse con otro marido, aunque antes de darse esta carta de divorcio, no debe permitírsele hacerlo" (Antigüedades, iv. 8. 23).
· La ley de Deut. 24: 1-4 no instituyó el divorcio, sino que lo toleró en vista de las imperfecciones de la naturaleza humana y los bajos conceptos morales del pueblo de Dios en ese tiempo.
· Para conocer la opinión de Dios respecto del matrimonio es preciso no detenerse en Deut. 24: 1-4, sino que, como lo hiciera Jesús, hay que remontarse a Gén. 1: 27 y 2: 24 (Mat. 5: 27-32; 19: 3-9).
· El consejo escrito por Moisés para la gente de sus días debe interpretarse a la luz de las costumbres de su época, y no de la nuestra, y siempre teniendo en vista el ideal divino.
· Una vez más Cristo elevó la vista de los hombres hacia ese divino ideal ordenado en el Edén. Ese primer matrimonio nos proporciona el modelo dado por Dios para su pueblo de hoy.
· Debería destacarse que la ley de Moisés no instituyó el divorcio. Por orden divina, Moisés toleró el divorcio y lo reguló a fin de evitar abusos. El matrimonio cristiano debería basarse en Gén. 2: 24 y no en Deut. 24: 1.
La palabra fornicación, proviene del griego pornéia, término genérico que se emplea para designar las relaciones sexuales ilícitas. La escuela liberal de Hillel enseñaba que un hombre podía divorciarse por las causas más triviales, por ejemplo, si su esposa le arruinaba un plato de comida (DMJ 56). Por otra parte, la escuela de Shammai, más conservadora, interpretaba que "alguna cosa indecente" (Deut. 24: 1) significaba "falta de castidad". Pero Jesús especificó que no debía haber divorcio salvo en el caso de infidelidad conyugal. La relación matrimonial había sido pervertida por el pecado, y Jesús vino a restaurarla a la pureza y la hermosura que originalmente le había dado el Creador (Deut. 14: 26).
· En su providencia, Dios quiso que el matrimonio fuera una bendición que elevara a la humanidad.
· El compañerismo entre marido y mujer fue ordenado por Dios como el ambiente ideal dentro del cual podría madurarse un carácter cristiano.
· La mayor parte de los ajustes de personalidad en el matrimonio y las dificultades que muchos tienen para hacer estos ajustes demandan dominio propio y algunas veces significan abnegación y sacrificio.
· El verdadero amor es "sufrido, es benigno", "no busca lo suyo", "todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta" (1 Cor. 13: 4 -7).
· Cuando los cristianos comienzan su relación matrimonial, deberían aceptar la responsabilidad de aplicar los principios aquí enunciados.
· Los cónyuges que apliquen estos principios y que estén dispuestos a que la gracia de Cristo obre en sus vidas, encontrarán que por más grande que parezca, no hay ninguna dificultad que no pueda resolverse.
· Cuando los caracteres de los esposos son incompatibles, la solución cristiana es modificar el carácter y no cambiar de cónyuge.
· Una esposa repudiada naturalmente procuraría encontrarse un nuevo hogar. Pero al casarse de nuevo, cometería adulterio porque su matrimonio anterior no había sido disuelto a la vista de Dios (Mar. 10: 11-12).
· Cristo desechó con toda claridad la tradición rabínica de sus días, especialmente la de la escuela de Hillel, la cual permitía el divorcio por cualquier causa. Al parecer, era relativamente fácil que el esposo se librara de los vínculos matrimoniales en forma legal.
· Jesús hizo resaltar que el matrimonio había sido divinamente instituido, y que recibía la aprobación divina cuando se entraba debidamente en ese estado. Lo que Dios había unido, ninguna práctica ni tradición rabínica podía separar.

7. ¿Las enseñanzas de Jesús, al considerar el tema del matrimonio y el divorcio , es difícil de ser aceptada, en nuestros días?¿Sí’¿No?¿Por qué?

· “El matrimonio fue establecido por Dios en el Edén y confirmado por Jesús, para que fuera una unión por toda la vida entre un hombre y una mujer en amante compañerismo.
· Para el cristiano el matrimonio es un compromiso a la vez con Dios y con su cónyuge, y este paso debieran darlo sólo personas que participan de la misma fe.
· El amor mutuo, el honor, el respeto y la responsabilidad, son la trama y la urdimbre de esta relación, que debiera reflejar el amor, la santidad, la intimidad y la perdurabilidad de la relación que existen entre Cristo y su iglesia.
· Con respecto al divorcio, Jesús enseñó que la persona que se divorcia, a menos que sea por causa de fornicación, y se casa con otra, comete adulterio.
· Aunque algunas relaciones familiares estén lejos de ser ideales, los socios en la relación matrimonial que se consagran plenamente el uno al otro en Cristo pueden lograr una amorosa unidad gracias a la dirección del Espíritu y al amante cuidado de la Iglesia.
· Dios bendice la familia y es su propósito que sus miembros se ayuden mutuamente hasta alcanzar la plena madurez.
· Los padres deben criar a sus hijos para que amen y obedezcan al Señor. Mediante el precepto y el ejemplo debieran enseñarles que Cristo disciplina amorosamente, que siempre es tierno y que se preocupa por sus criaturas, y que quiere que lleguen a ser miembros de su cuerpo, la familia de Dios.
· Una creciente intimidad familiar es uno de los rasgos característicos del último mensaje evangélico” (CASD No. 23)

8. ¿Estas de acuerdo con las siguientes afirmaciones?

· Cuando Jesús dijo: “No lo separe el hombre”, estableció una norma de comportamiento para la Iglesia bajo la dispensación de la gracia, que debe trascender todas las leyes y promulgaciones civiles que vayan más allá de la interpretación de la ley de Dios que gobierna la relación conyugal.
· Aquí el señor da a sus seguidores una regla a la que deben adherirse, independientemente de si el Estado, o las costumbres en boga, permiten, o no, mayores libertades.
· “En el sermón del Monte, Jesús indicó claramente que el casamiento no podía disolverse, excepto por infidelidad a los votos matrimoniales” (DMJ 56).
· Se ha considerado por lo general, que la infidelidad al voto matrimonial se refiere al adulterio y a la fornicación. Sin embargo, la palabra que en el Nuevo Testamento se traduce como “fornicación” incluye también otras irregularidades sexuales (1Cor. 6:9; 1 Tim. 1:9,10; Rom. 1:24-27). Por lo tanto, las perversiones sexuales, incluyendo el incesto, el abuso sexual de menores y las prácticas homosexuales se consideran así mismo como un mal uso de las facultades sexuales, y son una violación de la intensión divina del matrimonio. Como tales, son causa justa de separación o divorcio.
· Aunque las Escrituras permiten el divorcio, por las razones anteriores mencionadas, o por el abandono del cónyuge incrédulo (1 Cor. 7:10-15), la Iglesia y los afectados deben hacer esfuerzos diligentes para lograr una reconciliación, instando a los cónyuges a manifestar mutuamente un espíritu cristiano de perdón y restauración.
· Se insta a la iglesia a tener una actitud amorosa y redentora con la pareja con el fin de apoyarlos en el proceso de reconciliación.
· “En el caso de que la reconciliación no se produzca, la parte que permaneció fiel a los votos matrimoniales tiene el derecho bíblico de obtener el divorcio, así mismo como volverse a casar”.(MI 263)
· “El cónyuge que violó el voto matrimonial y se divorcia no tiene el derecho moral de volverse a casarse mientras el cónyuge que fue fiel a dicho voto se mantenga con vida y permanecerá sin casarse y casto”.(MI 263)

II. LOS DICHOS DE JESÚS ACERCA DEL PERDÓN

1. Lee el siguiente texto y contesta las siguientes preguntas.

“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete” (Mat. 18:21, 22).

2. ¿Sabes algo…? ¿Qué es el perdón divino? ¿Cómo se manifiesta el perdón divino en la humanidad? ¿Cómo seres humanos realmente podemos perdonar nuestros prójimos? ¿Cuál es el contaste entre el perdón divino y el humano? ¿Cuál es la clave para poder perdonar a los demás?

La palabra perdón en la Biblia, viene de la traducción de varias palabras hebreas y griegas que tienen en común la idea de liberar a un ofensor de la culpa y restaurar la relación personal que existía ante de la ofensa. El perdón implica siempre una ofensa cometida contra la persona que extiende el perdón, y debería estar precedida por el arrepentimiento del ofensor.
· Todos los hombres han pecado contra Dios (Rom. 3:23) y están condenados a la muerte eterna (Rom. 6:23), a menos que se arrepientan de sus pecados (Luc. 13:3, 5; Hech. 3:19) y con ello obtengan el perdón (1 Juan. 1:9), con lo que se restaura una relación correcta con él (Rom. 5:1).
· Dios no está obligado a perdonar al pecador culpable, pero su carácter bondadoso lo impulsa a hacerlo cada vez que se desea o se pide perdón (Exo. 34:6, 7; Lam. 3:42).
· El pedido debe hacerse, sin embargo, con toda sinceridad y con la intención de no aprovecharse de la gracia libremente otorgada.
· Cuando Dios perdona lo hace completamente y sin reservas, restaura al pecador al mismo estado de favor que antes gozaba, y elimina toda alienación y separación.

3. ¿Existe algún ser humano, que puede perdonar por lo menos una vez, sin la gracia de Cristo? ¿Quiénes pueden perdonar realmente setenta veces siete? ¿Existe el perdón en serie? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? ¿Que quiso decir Jesús con esa expresión? ¿Es un lenguaje metafórico o literal? ¿Por qué?

En las Escrituras se usan diversas expresiones en un esfuerzo por transmitir a las mentes humanas la plenitud del perdón divino. El arroja, por así decirlo, los pecados de los hombres a lo profundo del mar (Miq. 7:19); los aleja de sí y de ellos "cuanto está lejos el oriente del occidente" (Sal. 103:12); tras sus espaldas (lsa. 38:17); y promete borrarlos y olvidarlos (lsa. 43:25; Jer. 31:34).
· El perdón de Dios es perfecto, así como Dios es perfecto.
· El cristiano, dentro de lo que le permiten sus limitaciones finitas, debería imitar la forma perfecta y completa del modo como Dios perdona cuando alguien lo ofende.
· El espíritu de perdón debe acompañar al acto de perdón.
· Además, puesto que el cristiano ha recibido una medida plena del perdón divino, está bajo la obligación más estricta de perdonar a sus semejantes, cuando se presenta la ocasión de hacerlo, con la misma medida conque él fue perdonado. En realidad, el cristiano que rehúsa perdonar a otros está renunciando al perdón de Dios para sí mismo (Mt. 6:12-15), y un espíritu no perdonador es un pecado horrible ante Dios.
· El aborrecimiento total con que Dios considera un espíritu no perdonador fue ilustrado por Jesús en la parábola del siervo que no perdonó (Mat. 18:23-35).
· Quien rehúsa perdonar no puede, por la misma naturaleza de las cosas, ser perdonado mientras conserve ese espíritu no perdonador.
· Como le explicó Cristo a Pedro, para los cristianos no hay un límite en la extensión del perdón ni número de veces que se haya de perdonar cuando alguien venga a pedirlo (Mat. 18:21, 22).
· El cristiano siempre debe mantener el espíritu de perdón, aun antes de tener la oportunidad de perdonar.
· No sólo será así, sino que también tomará la iniciativa en hacer todo esfuerzo razonable para ganar a quien lo ofendió y facilitarle la posibilidad de pedir perdón (Mat. 18:15-17).
III. LOS DICHOS DE JESÚS ACERCA DE LA RIQUEZA Y LA DADIVOSIDAD
· ¿Cómo reaccionarías, si el Señor Jesús te dijera en esta mañana, “vende todo lo que tienes y dalo a los pobres”? ¿Qué significado tiene para ti esta expresión? ¿Qué cosas no te permiten disfrutar de las bendiciones de la salvación eterna? ¿Qué ídolos nos tientan a renunciar el cielo?
1. Lee el relato del Joven rico y responde (Mar. 10: 17-31; Mat. 19: 16-30; Luc. 18: 18-30), ¿Qué le faltaba el joven rico?
“Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?...Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios” (Lucas 18:18-25).
“Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!”(Mar.10:17-23).

· El joven rico creía sinceramente que había guardado todos los mandamientos y no se daba cuenta de ninguna imperfección (DTG 478).
· Al parecer, el joven confiaba en que le faltaba apenas un paso para llegar a la perfección. Sin embargo, a pesar de que con toda diligencia había obedecido la letra de la ley, todavía le parecía que le faltaba algo y que su obediencia no era suficiente.
· Pero no sabía lo que le faltaba. Su vida había sido pura, honrada y veraz. Pero su actitud para con sus prójimos había sido esencialmente negativa: no les había robado los bienes, no había levantado falso testimonio contra ellos, ni les había quitado la mujer o la vida.
· En verdad, la letra de la ley es negativa en su forma, pero su espíritu demanda una acción positiva.
· No basta dejar de odiar o herir a nuestros prójimos; el Evangelio nos pide que los amemos y les ayudemos como nos amamos a nosotros mismos.
· A este joven le faltaba el amor de Dios en el corazón (DTG 478), sin el cual su observancia de "todo esto" carecía de valor real a la vista del cielo.
· El joven había tenido como ideal llegar a la perfección. Pero, como lo señala Pablo, no se puede alcanzar la perfección por medio de las obras (Gál. 2: 21; Heb. 7: 11). Por lo tanto, si el joven rico había de alcanzar la perfección, no debía esperar hacerlo mediante la realización de obras para ganar méritos. Debía experimentar un completo cambio de corazón y de vida. Su mente debía ser transformada; su manera de alcanzar la perfección debía ser otra.

2. ¿Deberíamos de abstenernos del éxito financiero? ¿Seguir a Jesús significa deshacernos de lo que tenemos? ¿Cuan poco o mucho deberíamos ambicionar? ¿Cuál es el precio del cielo?

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mat. 6:19-21).

· La posesión de riquezas no es pecaminosa en sí misma (Ecle. 5:19), como lo comprueba el hecho de que fueran ricos algunos de los más notables personajes de la Biblia, como Abrahán, Job y Nicodemo. Pero entraña un gran peligro para la salvación (Mat. 19:23), especialmente si se la ha conseguido explotando a los demás, o si se le dedica el corazón.
· Nuestro Señor Jesús no tuvo palabras de censura para los ricos de su tiempo, pero dio bastante instrucción con respecto al uso adecuado de las posesiones materiales, por ejemplo en las parábolas de los talentos (Mat. 25:14-30), la del rico insensato (Luc. 12:16-21), el mayordomo infiel (Luc. 16:1-9) y las minas (Luc. 19:11-27).


3. ¿Por qué Jesús tocó el asunto del dinero en sus dichos? ¿Significa que es malo tener dinero? Realmente, ¿Dónde radica el problema? ¿En el dinero o en el corazón de la persona?

· La acumulación de bienes terrenales generalmente se debe al deseo de tener seguridad en lo futuro y refleja temor e incertidumbre.
· Jesús indica a los que quieren ser ciudadanos de su reino que la posesión de riquezas materiales es un motivo de ansiedad más que un medio de liberarse de ella.
· El cristiano no se angustia por las necesidades materiales de la vida porque confía en que Dios las conoce y le dará lo que le haga falta (Mat. 6:31-34).
· Como lo destaca Pablo más tarde, esto no significa que el cristiano será indolente ante sus propias necesidades y las de su familia (1 Tes. 4: 11; 2 Tes. 3: 10; 1 Tim. 5: 8). Mat. 6: 19-21).
· Como suele ocurrir, quienes tienen escasez de bienes terrenales sienten más vivamente su dependencia de Dios para suplir sus necesidades materiales que los que tienen suficiente y de sobra.
· En tiempos de Cristo, así como ahora, el amor al dinero era la pasión dominante de millones.
· Aun quienes tienen abundancia de "pan" y de bienes terrenales harían bien en recordar que es Dios quien da "el poder para hacer las riquezas" (Deut. 8: 18). Jesús demostró claramente esta verdad en la parábola del rico necio (Luc. 12: 16-21). Todo lo que tenemos procede de Dios y en el corazón siempre debería haber gratitud por su bondad.
· En el Sermón del Monte no se prohíbe hacer tesoros, siempre que esos tesoros se coloquen en el lugar donde les corresponda. Cristo quiere que los ciudadanos del reino de los cielos hagan una buena inversión del tiempo y de las fuerzas que su Padre celestial ha tenido a bien proporcionarles en esta vida.
· Los verdaderos intereses de una persona están donde tiene sus "tesoros".

4. ¿Cuáles son las ventajas o desventajas de un hermano o hermana que tiene mucho dinero con otro que apenas le alcanza para subsistir? ¿Qué es el dinero para ti? ¿En qué momento el dinero es una bendición y cuando es la raíz de todos los males? Sinceramente, ¿Si tuvieses mucho dinero para qué lo utilizarías? ¿Por qué Jesús le dijo al joven rico “vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres”? ¿Por qué Jesús le pidió que se deshiciera de sus riquezas?

· Dentro de su carácter, que en otros sentidos era digno de encomio (Mar. 10: 21), quedaba un defecto serio: el egoísmo.
· A menos que se eliminara la devastadora influencia del egoísmo, el joven rico no podía progresar más hacia la perfección.
· Puesto que la enfermedad varía de persona a persona, también varía el remedio. Cuando Pedro, Andrés, Jacobo y Juan fueron llamados por primera vez (Juan 1: 35-51) para seguir al Maestro, Jesús no les pidió que vendieran sus barcas y sus redes pues esas cosas no impedían que ellos le siguieran; pero cuando fueron llamados definitivamente, dejaron todo para seguir al Maestro (Luc. 5: 11).
· Todo aquello que una persona ama más que lo que ama a Jesús, lo hace indigno de Cristo (Mat. 10: 37-38). Aun las más importantes responsabilidades terrenales son menos importantes que seguir a Cristo por el camino del discipulado (Luc. 9: 61-62).
· Pablo lo perdió todo "para ganar a Cristo" (Fil. 3: 7-10). A fin de posesionarse del tesoro celestial o comprar la perla de gran precio (Mat. 13: 44-46), uno debe estar dispuesto a deshacerse de todo lo que tiene. Pero el joven rico no estaba listo para hacer esto. Aquí estaba su cruz, pero se negaba a tomarla.
5. ¿De qué manera reaccionó el joven rico, ante las palabras de Jesús? (Mat. 19:16)

· Jesús puso al joven ante la elección entre el tesoro terrenal y el celestial. Pero el joven quería tener ambos, y al descubrir que eso no era posible, "se fue triste" (Mat. 19: 22).
· El penoso descubrimiento de que no podía servir a Dios y a las riquezas (Mat. 6: 24) le resultó imposible de sobrellevar.
· Grande fue su chasco cuando comprendió el sacrificio que implicaba alcanzar la vida eterna. La impaciente alegría con la cual se había acercado corriendo a Jesús, se transformó en tristeza y pena. El precio de la "vida eterna", en busca de la cual había venido el joven, era mayor que el que estaba dispuesto a pagar.
· Sus posesiones eran lo más importante de toda su vida. Constituían un ídolo y a ellas les rendía la adoración y la devoción de su corazón.Jesús le propuso que vendiera todo lo que tenía a fin de librarlo de las garras del dios de las riquezas.
· Esta era su única esperanza de alcanzar el cielo (DTG 479).
· Tenía muchas posesiones, pero sin la sabiduría celestial para administrarlas debidamente, encontraría que le eran una maldición y no una bendición. Finalmente perdería aun lo que tenía (Mat. 25: 28-30).
6. ¿Puede una persona que tiene mucho dinero y riquezas entrar en el reino de los cielos? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué?

· Es difícil que un rico entre en el reino de los cielos, no porque sea rico, sino por causa de su actitud hacia las riquezas (Luc. 12: 15, 21).
· Abrahán era "riquísimo" (Gén. 13: 2) y a la vez "amigo de Dios" (Sant. 2: 23).
· Para el joven rico, la puerta señalada por Jesús, mediante la cual podía entrar en la vida (Mat. 19: 17) era demasiado estrecha, y el camino por el cual debería caminar en adelante era demasiado angosto (Mat. 7: 13-14).
· En este episodio los discípulos tuvieron la oportunidad de ver un ejemplo de cuán difícil es entrar en el reino de los cielos para el que tiene su corazón puesto en las riquezas.
· Satanás logra atar al mundo con los lazos de la riqueza a personas que son rectas en todos los otros sentidos.
· A diferencia de la mayoría de los que poseen riquezas, Mateo abandonó sus bienes a fin de seguir al Maestro (Mar. 2: 13-14).
· Zaqueo, otro rico recaudador de impuestos, transfirió a Jesús su afecto por las riquezas (Luc. 19: 2, 8).
· Es imposible que un rico entre en el cielo mediante el esfuerzo humano, porque no tiene cómo librarse de las garras del amor a las riquezas. Por otra parte, la salvación es imposible para cualquiera que intente buscarla por sus propios esfuerzos. Sólo un milagro de la gracia divina podrá salvar al rico de su supremo amor a las riquezas o a cualquier otra persona del pecado específico que lo tiene atrapado (Heb. 12: 1).
· Si permitimos que Dios rija nuestras vidas es posible entrar el reino de los cielos (Fil. 4: 13). Sólo el poder de Dios que obra en la vida del hombre puede efectuar aquella transformación de carácter que se demanda para entrar en el reino de los cielos.

IV. LOS DICHOS DE JESÚS ACERCA DE LA PERFECCIÓN}

1. Lee el texto y contesta.
“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mat. 5:48).
2. ¿Qué significa ser perfecto? ¿Por qué Jesús enseño, que debemos ser perfectos? ¿Acaso tenemos justicia propia para ser perfectos? ¿De qué manera podemos alcanzar la perfección?

La palabra perfecto, generalmente se utiliza tâm o tâmîm del hebreo, que significa,"completo", "correcto", "pacífico", "sano", "saludable", "perfecto"; del griego es téleios, "completo", "maduro", "perfecto", "completamente crecido", "plenamente desarrollado", "que alcanzó su propósito".

En el Antiguo Testamento, tâm significa algo completo, íntegro y sincero, pero siempre en sentido relativo cuando se aplica al hombre. Una persona con "corazón perfecto" era quien estaba completamente dedicada a Jehová (1 Reyes 8:61; 1 Crónicas 12:38; Isaías 38:3). Así, Job fue llamado "perfecto" (Job 1:1, 8), a pesar de las debilidades que reveló más tarde ante la adversidad (Job 40:2-5; 42:2-6), mostrando que su perfección era relativa y no absoluta. En forma similar, de Noé también se dice que fue "perfecto" (Gén. 6:9) aunque más tarde sucumbió a la debilidad de la carne (Gén. 9:21). La perfección fue el ideal que Dios puso delante de Abrahán (Gén. 17:1).

En el Nuevo Testamento, la "perfección" consiste esencialmente en la madurez frente a la inmadurez, así como los adultos difieren de los niños y los jóvenes. Una persona madura es quien ha alcanzado los límites normales de estatura, fuerza y capacidad mental. Este concepto de madurez es claramente evidente en pasajes como 1 Cor. 2:6; 14:20; Efe. 4:13, 14; Filp. 3:15; Heb. 5:14. Pablo habla de sí mismo y de los cristianos como ya perfectos (1 Cor. 2:6; Filp. 3:15), pero casi al mismo tiempo muestra que la perfección es todavía un blanco que está por delante.

· El cristiano debe ser "perfecto" en su esfera limitada así como Dios es "perfecto" en su plenitud infinita (Mt. 5:48).
· De ese modo, un hombre puede ser perfecto ante el Señor, pero hay nuevas alturas a las que deberá aspirar; en esta vida nunca alcanzará la perfección absoluta. Una persona cuyo corazón y vida están plenamente dedicados a la adoración a Dios y a su servicio -es decir, a la meta del crecimiento permanente en la gracia y en el conocimiento y la práctica de la verdad espiritual, y que ha obtenido una medida de experiencia al cooperar con el Espíritu Santo- ha alcanzado la perfección cristiana (Col. 4:12; Sant. 3:2).
· Ya no es un niño en Cristo, ocupado con los hechos y las prácticas rudimentarios de la religión (Heb. 5:12-6:2).
· Un hombre perfecto a la vista de Dios es uno que ha alcanzado el grado de desarrollo que se espera de él en cualquier momento dado. Es un cristiano maduro completamente dedicado a Dios, y quien, aunque todavía tiene debilidades que vencer, sigue adelante, al blanco de la elevada vocación de Dios en Cristo Jesús (Fil. 3:12-15).

Las condiciones para obtener la vida eterna, bajo la gracia, son exactamente las mismas que existían en Edén: una justicia perfecta, armonía con Dios y completa conformidad con los principios de su ley. La norma de carácter presentada en el Antiguo Testamento es la misma que se presenta en el Nuevo Testamento. No es una medida o norma que no podamos alcanzar. Cada mandato o precepto que Dios da tiene como base la promesa más positiva. Dios ha provisto los elementos para que podamos llegar a ser semejantes a él, y lo realizará en favor de todos aquellos que no interpongan una voluntad perversa y frustren así su gracia.

Dios nos amó con amor indecible, y nuestro amor hacia él aumenta a medida que comprendemos algo de la largura, la anchura, la profundidad y la altura de este amor que excede todo conocimiento. Por la revelación del encanto atractivo de Cristo, por el conocimiento de su amor expresado hacia nosotros cuando aún éramos pecadores, el corazón obstinado se ablanda y se somete, y el pecador se transforma y llega a ser hijo del cielo. Dios no utiliza medidas coercitivas; el agente que emplea para expulsar el pecado del corazón es el amor. Mediante él, convierte el orgullo en humildad, y la enemistad y la incredulidad, en amor y fe.
Dios es amor. Como los rayos de la luz del sol, el amor, la luz y el gozo fluyen de él hacia todas sus criaturas. Su naturaleza es dar. La misma vida de Dios es la manifestación del amor abnegado. Nos pide que seamos perfectos como él, es decir, de igual manera. Debemos ser centros de luz y bendición para nuestro reducido círculo así como él lo es para el universo. No poseemos nade por nosotros mismo, pero la luz del amor brilla sobre nosotros y hemos de reflejar su resplandor. Buenos gracias al bien proveniente de Dios, podemos ser perfectos en nuestra esfera, así como él es perfecto en la suya.

Dijo Jesús: Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto. Si sois hijos de Dios, sois participantes de su naturaleza y no podéis menos que asemejaras a él. Todo hijo vive gracias a la vida de su padre. Si sois hijos de Dios, engendrados por su Espíritu, vivís por la vida de Dios. En Cristo "habita corporalmente toda la plenitud de la Divinidad"; y la vida de Jesús se manifiesta "en nuestra carne mortal". Esa vida producirá en nosotros el mismo carácter y manifestará las mismas obras que manifestó en él. Así estaremos en armonía con cada precepto de su ley, porque "la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma". Mediante el amor, "la justicia de la ley" se cumplirá "en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu"(DMJ 68).

REFLEXIONES Y APLICACIONES PARA LA VIDA

Mí querido(a) amigo(a), hermano(a): ¿Qué nos enseñan cada dicho de Jesús? ¿Por qué el Señor Jesús pronunció palabras que muchas veces están fuera de nuestro alcance para practicarlo? ¿Cuál es el propósito de cada una de esas enseñanzas? ¿Cuántos de los dichos de Jesús son realmente un desafío para nosotros? ¿Por qué es un desafío? ¿Para qué nos sirven en nuestros días? De todas las enseñanzas de Jesús, ¿Cuáles son de mayor desafío para llevarlos a la práctica? ¿Cuáles de sus dichos son fáciles de llevarlos a la práctica? ¿Por qué?

· Quienes oyen estas enseñanzas indudablemente las comprenden, al menos hasta el punto de tener suficiente luz para actuar si deciden hacerlo, y por lo tanto son responsables delante de Dios.
· Es peligroso oír un mandato divino y no traducirlo en acción, porque el oír inevitablemente trae consigo la responsabilidad de actuar en forma consecuente.
· Los "hijos de Dios" son los que siguen la dirección del Espíritu (Rom. 8: 14).
· La obediencia a las palabras de Cristo transforma el carácter de la persona que obedece (Juan 5: 24).
· El Señor Jesucristo es la "roca" en la cual cada cristiano, y también la iglesia cristiana como conjunto de constructores de carácter, deben construir (Mat.16: 18).
· Según Luc. 6: 48, el constructor "cavó y ahondó" a fin de poner un buen cimiento.
· La construcción de un edificio firme exige mucho tiempo y esfuerzo.
· Es mucho más sencillo construir una casa sin darse el trabajo de poner un cimiento sólido.
· La roca era la enseñanza de Cristo, específicamente la del Sermón del Monte (Mat 7:24). Las palabras de Cristo nunca dejan de ser (Mat. 24: 35), sino que duran para siempre (Isa. 40: 8; 1 Ped. 1: 25). Sólo en él hay salvación (Hech. 4: 12).

Reflexiona conmigo el siguiente texto: “La cruz del Calvario debe levantarse en alto delante de la gente para que absorba sus espíritus y concentre sus pensamientos. Entonces todas las facultades espirituales se vivificarán con el poder divino que viene directamente de Dios. Se concentrarán entonces las energías en una actividad genuina por el Maestro. Los que obren enviarán al mundo rayos de luz, como agentes vivos que iluminan la tierra” (DMJ 43).

Ore conmigo, por favor… “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca”...Feliz sábado.

RESUMEN

Muchos de los dichos de Jesús eran muy controversiales porque no se adecuaban a las tradiciones populares. Aún hoy, algunas de las palabras de Jesús parecen difíciles de seguir y duras de aplicar a nuestra forma “normal” de vivir. Deberíamos evitar las controversias sobre estos dichos poco usuales de Jesús, al intentar aplicar los principios que están detrás de las palabras a nuestra vida diaria.

Elaboró: Delfino Jarquín L, Si usted gusta toda la versión haga clic en:
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Bibliografía: Adams Roy, Jesús es maravilloso, Guía de estudio de la Biblia, Edición para maestros, Abril-Junio de 2008__Notas de E.G. White para las Lecciones de la Escuela Sabática, , Abril-Junio de 2008__G. White Ellen: El Deseado de todas las gentes,__Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día: Comentario Bíblico adventista del Séptimo Día, Tomo IV, V&,VI- Diccionario Bíblico Adventista del Séptimo día, - Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, 1988 & 2006, _D. Thomas Jerry, Las 28 Creencias fundamentales para mí, APIA, 2007,__R. Thiele Edwin, ¡Mi Dios sin igual!, APIA,1998__H. Woolsey Raymond, El Amor más admirable, APIA, 1995,_ B. Cabusog Jr Hermenio, Emen Louie, et al, Jesús: un don maravilloso, Guía de es estudio de la Biblia para jóvenes, El universitario, Abril-Junio de 2008.
Hermanos y maestros de la Escuela Sabática, espero que les pueda servir de ayuda este material. El propósito es, abarcar toda la lección de la semana; considerando los objetivos principales y aplicándolos en nuestra vida cristiana...gracias por las sugerencias y comentarios que nos han enviado; que la honra y la gloria sea para Dios. Ahora el correo es: delfino_comessab@hotmail.com; delfinosabbathschoolcomment@gmail.com ¡Dios les bendiga hermanos en cada una de sus actividades!, y esperando pronto la bendita esperanza de la Segunda Venida de Cristo Nuestro Señor, se despide su hermano en Cristo: Defino Jarquín López.